30 de abril de 2026

En un mundo del trabajo cada vez más atravesado por la tecnología, la inclusión digital ya no es un valor agregado: es una condición clave. Pero ese acceso sigue siendo desigual. Persisten brechas –sobre todo de género– que limitan la formación, la inserción y el desarrollo laboral de muchas mujeres y diversidades.
Sonia Boirarov, presidenta de la Fundación Caminando Utopías para la Inclusión Digital y Laboral, reflexiona sobre este escenario y pone el foco en las oportunidades y también en los límites de estos cambios. Además, analiza su impacto en el cooperativismo y la economía social y solidaria, y las tensiones que se abren en torno al teletrabajo y la equidad.
Por Marta Gaitán
