21 de agosto de 2026
Un bloque unificado de 28 sanatorios y clínicas privadas de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut decidió patear el tablero y suspender de manera total sus servicios durante 24 horas el próximo 24 de agosto para afiliados del PAMI. ¿El motivo de fondo? Una feroz pulseada por la actualización de aranceles que dejó a las instituciones médicas al borde de la asfixia financiera. Este apagón de atención no es un berrinche sorpresivo, sino el punto de ebullición de una crisis que viene escribiendo capítulos. Los centros de salud patagónicos llevan meses aplicando un esquema de restricciones progresivas para hacer oír su reclamo. En abril comenzaron limitando algunas prestaciones, para junio ya habían bajado la persiana en las guardias, y durante las últimas ocho semanas conseguir una derivación o programar una cirugía se convirtió en una verdadera carrera de obstáculos para los adultos mayores de la región.
