26 de febrero de 2020
Quienes puedan convertirse en una «carga pública» no podrán obtener su residencia en Estados Unidos de acuerdo con la nueva reglamentación impulsada por la administración de Donald Trump. La norma fue criticada por abrir la puerta solo a migrantes con medios suficientes y de países ricos. Shelby Gonzales, directora de políticas de inmigración del Centro sobre Presupuesto y Políticas Prioritarias, indicó que esta normativa cambiará «radicalmente« el sistema de inmigración estadounidense «a uno que solo da la bienvenida a aquellos con medios suficientes». Para Aaron Reichlin-Melnick, asesor del American Immigration Council, el cambio que trae esta regulación «la regla es casi como una prueba de riqueza». Y agregó que con esto se determinará quiénes pueden venir al país: «Las personas que ya tienen mucho dinero, que ya tienen educación, ya tienen trabajo» y hablan inglés. Según otros expertos, la norma puede «aumentar las barreras a la reunificación familiar y conducir potencialmente a la separación de las familias».
