De cerca | IMPROVISACIÓN EN EL SET

Herramienta secreta

A Campion le gusta proponerles ejercicios inusuales a los actores antes del rodaje, que no necesariamente están relacionados con lo que va a ocurrir en el set de filmación. En el caso de El poder del perro, por ejemplo, hizo que Benedict Cumberbatch y Jesse Plemons bailaran un vals. «A mí me gusta tener unas tres semanas de ensayos porque es muy difícil empezar a filmar sin que los actores se hayan familiarizado con sus personajes», explica. «Yo uso la improvisación para generar una energía que luego se transmitirá al cuerpo para que los actores empiecen a sentirse como sus personajes: es mi herramienta favorita. Contábamos con un gran coreógrafo, Ross McCormack y yo le pregunté si les podía enseñar a Benedict y a Jesse a bailar juntos el vals. En la vida real, Jesse tiende más a dominar que Benedict, que es más tímido. Y yo necesitaba que esa dinámica en la película funcionara al revés. Así que les planteé algunos desafíos, como que cuando bailaran el vals, Jesse tomara el lugar de la mujer y que siguiera las indicaciones de Benedict en su personaje de Phil. Pero luego, cuando Phil estaba feliz dominando la danza, Jesse le dejaba y se ponía a leer una historieta, o a hacer alguna otra cosa que le permitiera a Benedict sentir lo mismo que le pasa a Phil al principio de la historia, cuando el hombre al que ha estado dominando toda su vida ha perdido el interés en él. Yo hago estas cosas con la esperanza de que se conviertan en memorias corporales. En mi imaginación eso ocurre, pero no estoy segura de que realmente sea así».