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Crédito en el ring

Fabián Maidana, hermano de Marcos, el ex campeón mundial, suma 16 triunfos como profesional y encabeza el recambio argentino luego del retiro de grandes figuras. Su evolución lenta y planificada rumbo a competir en el primer nivel internacional.


Los Ángeles. El púgil santafesino obtuvo un triunfo de alto impacto en el estadio Staples Center. (KAMIN-ONCEA/GINA/AFP/DACHARY)

Andrey Klimov no había besado la lona en sus cuatro derrotas como profesional. Por el contrario: había ganado la mitad de sus 20 peleas por nocaut. El ruso de 36 años y una experiencia como retador al título mundial llegó el pasado 27 de julio a la pelea como la prueba de la medida de Fabián TNT Maidana. En honor a su apodo, ligado con la explosión de sus golpes, dinamitó a Klimov en el séptimo round. El cross de zurda le hizo conocer el nocaut en el Staples Center de Los Ángeles, en Estados Unidos. Hasta entonces, se habían escuchado un puñado de abucheos en el estadio. Acaso desconocían la principal virtud del hermano de Marcos El Chino Maidana: la paciencia, esa mentalidad que evalúa cada aspecto antes de tomar una decisión. A los 26 años, Maidanita, como pronto quizá lo dejen de llamar, y recién después de otra pelea en diciembre, irá por un título mundial en 2019. Superado el examen de Klimov, TNT encabeza junto a Brian Castaño una nueva generación de guantes argentinos luego del retiro de Lucas Matthysse, precedidos por los de Marcos Maidana y Sergio Maravilla Martínez.
Vale aclararlo de entrada: TNT no es el Chino. Fabián Maidana no tiene la mano pesada ni el ataque sostenido de su hermano. Sí, tal vez, un corazón parecido. Y, por qué no, un mejor contraataque. Con un récord de 16 triunfos –12 por nocaut– en 16 combates, TNT todavía está puliendo su estilo. Quizá también le falte un plus para ponerle la cara a las grandes carteleras del boxeo internacional. Pero avanza despacio, a paso firme, manejado por el mánager Sebastián Contursi, vinculado al poderoso promotor estadounidense Al Haymon y a la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Con ese panorama, el santafesino nacido en Margarita (Santa Fe), es el boxeador argentino que aparece como más sólido. Aunque se encuentre octavo en el ránking de la categoría wélter de la AMB, la idea de los promotores es que baje de peso, a superligero. En ese sentido, puede que recorra el camino de su hermano. El Chino se consagró campeón mundial interino superligero AMB ante el mexicano Víctor Ortiz el 27 de junio de 2009. TNT, ahora, podrá festejar los diez años con otro título.

Sin presiones
«Maidana, de menor a mayor, devastó a Klimov, algo que no pudo hacer ni Terence Crawford, uno de los mejores de todos los pesos. Pero lo importante –marca Edgardo Rosani, periodista de boxeo-boxing.com y editor de BoxRec– es que se muestra, potente, bien entrenado, con decisión, ultrapreciso, con una actitud avasallante. La AMB sigue siendo el organismo más importante para el boxeo argentino, siempre de la mano de algún mánager cercano en el afecto, como en este caso Contursi, y tendrá su chance». Es así: TNT peleará por un título del mundo, pero hasta aquí la evolución en su trayectoria fue lenta y planificada. Sin ser un noqueador, ganó 12 de sus 16 victorias por nocaut y peleó 11 veces en EE.UU., la meca del boxeo. Correrse de ese camino podría significarle un paso atrás.
 A Maidanita, de igual modo, no le pesa ser la gran esperanza argentina. Tampoco ser el hermano menor de Marcos. Entre salidas a pescar y cazar, mientras escucha cumbia santafesina y mira los partidos de Boca, TNT crece como boxeador. Lo favorece el entorno familiar. También la conducción de Contursi, que además maneja a Castaño, campeón regular superwélter de la AMB. «A mí me gusta pensar, no soy como mi hermano –dijo TNT–. Sé que cada vez van a venir cosas mejores, y seguiré entrenándome de la mejor manera. No me pesa que haya gente en el país que quiera que yo sea campeón. Mi familia, mi vieja, mis hermanos, mi sobrino, todos me dan fuerzas para seguir». Amante del boxeo inteligente, técnico y astuto, Fabián Maidana esquiva las manos que lo comparan con el Chino. Y, en especial, saca las suyas, pega con soberbia en el futuro de boxeo argentino, que lo necesita y mucho.