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En ascenso

Germán Lauro quebró varios records y se ubicó como el mejor argentino en el Mundial de Atletismo. La evolución de un deportista que no le teme a los grandes desafíos.  
Fuerza. Lauro mejoró su marca y aspira a seguir creciendo en la disciplina con miras a su gran objetivo: los Juegos Olímpicos de 2016. (Télam)

Hace apenas poco más de un año, el nombre de Germán Lauro irrumpía en los medios deportivos argentinos gracias a su actuación en los Juegos Olímpicos de Londres. El lanzador de bala no sólo accedió a la final en la máxima cita deportiva mundial, sino que además terminó en el sexto lugar, rompiendo el récord argentino que estaba en sus manos, por más de 40 centímetros. Un año después, el nacido en Trenque Lauquen continúa con su crecimiento en lo deportivo y volvió a mejorar su marca. Si bien el atletismo es una disciplina que no atrae mucha atención en la Argentina, algunos nombres de a poco se van haciendo familiares entre la gente que suele seguir el deporte. En la actualidad, son dos los atletas argentinos que se codean con los mejores en cada torneo, y ambos son lanzadores. Por un lado, se encuentra la especialista en martillo Jennifer Dahlgren y, por el otro, Germán Lauro, lanzador de bala y de disco, pero que se destaca esencialmente en la primera. Lauro, de 29 años, se encuentra en plena etapa de crecimiento deportivo y espera llegar en gran forma a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016. La temporada 2013 de Lauro fue muy buena, aunque sobre el final tuvo una pequeña lesión en la espalda que no le permitió competir con total naturalidad en el Mundial de Atletismo de Moscú ni en las últimas fechas de la Diamond League (Liga de Diamante). A pesar de ese contratiempo, el lanzador pudo volver a quebrar su récord argentino y sudamericano y elevarlo a 21,26 metros, marca que logró en Doha (Catar) en una de las fechas de la Diamond League, una especie de gira mundial de atletismo que se disputa durante todo el año y que cuenta con 14 fechas desarrolladas en distinas ciudades de Estados Unidos, Europa y Asia entre mayo y septiembre de cada año. Entre los mejores Aquella buena actuación en Doha el 10 de mayo significó un excelente segundo puesto para el argentino, detrás del estadounidense Ryan Whiting, quien domina la especialidad en el último tiempo. Ya posicionado entre los mejores, Lauro continuó con su participación en la Diamond League, competición en la que los atletas suman puntos dependiendo de su actuación en cada fecha y al final de la temporada se hace un ranking de cada especialidad. El bonaerense finalizó su participación en la última fecha en Bruselas, donde lanzó 20,54 metros para terminar en el séptimo lugar, pero que le permitió culminar el año en la sexta ubicación del ranking general. La noticia no tan buena para Lauro en este 2013 fue la lesión en la espalda previa al Mundial de Moscú que se desarrolló en agosto. Si bien la molestia no le impidió competir, lo cierto es que el lanzador no llegó en las mejores condiciones, de modo que estuvo a punto de no participar. Lauro se recuperó justo a tiempo para lanzar y hasta clasificó a la final, en la que terminó en el séptimo lugar con una marca de 20,40 metros, mejor ubicación para un argentino en la historia de los mundiales de atletismo. La vara alta Más allá de esa lesión que no le permitió finalizar la temporada de la mejor manera, el año de Germán Lauro fue muy auspicioso. Su crecimiento físico y deportivo fue enorme e ilusiona con un futuro aún mejor. Como el mismo lanzador dijo en más de una ocasión, el objetivo final de su preparación son los Juegos Olímpicos de Río en 2016, aunque para eso aún faltan tres temporadas completas en las que el argentino seguramente seguirá mejorando su marca y, si las lesiones no entorpecen su crecimiento, continuará entre la elite de los lanzadores de bala por varios años más. En el futuro inmediato aparecen unas cortas vacaciones de dos o tres semanas, en las que el lanzador intentará descansar tras el trajín de la temporada, y luego volverá a comenzar su preparación física para el próximo año, donde competirá en el circuito europeo, en el Mundial de Atletismo Bajo Techo que se desarrollará en marzo en Polonia y en la Diamond League 2014, entre otras competencias. En cuanto a las marcas, el bonaerense espera poder instalarse definitivamente por encima de los 21 metros, nivel que ya alcanzó y pasó en Doha pero que no pudo mantener en el final de la temporada debido a la lesión antes mencionada. Si Lauro logra lanzar con regularidad por encima de esa marca, seguramente estará peleando el podio en más de una oportunidad, aunque difícilmente pueda llegar al nivel de Whiting, quien tiene como mejor marca 22,28 metros. Detrás de Whiting aparecen otros grandes lanzadores como el alemán David Storl, el búlgaro Georgi Ivanov y el canadiense Dylan Armstrong. Además de que sus competidores pertenecen a países con mucha tradición en el atletismo y en el lanzamiento de bala en particular, Lauro es físicamente más pequeño que el resto. Mientras Germán «apenas» mide 1,86 metros y pesa 125 kilos, sus rivales miden todos más de 1,90 metros y pesan más de 130 kilos. La diferencia puede no parecer muy grande, pero en este deporte en que la fuerza física es clave, la talla es muy importante. De todas maneras, el pequeño gigante de Trenque Lauquen se las viene arreglando bien y les pelea mano a mano a todos sus rivales, por más grandes que sean. ---Germán Esmerado