Deportes | PABLO AIMAR

Faro de ideas

En el detrás de escena de Lionel Scaloni hay un integrante del cuerpo técnico que lo acompaña desde el armado de la primera lista de convocados a la selección argentina, en agosto de 2018. Se trata de Pablo Aimar, quien oficia como uno de los ayudantes de campo en la mayor y, a la vez, es el entrenador de la selección Sub 17. Campeón junto con Scaloni –y Walter Samuel, otro de los ayudantes– en el Mundial Sub 20 de Malasia 1997, Aimar asume el rol de consejero táctico y estratégico del entrenador. Es con quien más discute y delibera los cambios. Pero su figura de sabio del fútbol, cada vez más explorada por el periodismo, va más allá del juego. «Está lleno de remeras. “Persevera y triunfarás”. Está lleno de slogans y de dichos, pero los que lo hacen no son tantos. Varios de los chicos de la mayor nunca bajaron los brazos», dijo el 31 de enero pasado, medio año después del título en la Copa América de Brasil, invitado a una conferencia por la Sports Business Institute Barcelona.
Formado por José Pekerman en las juveniles, guiado por Marcelo Bielsa en la mayor, y tertuliano en la mesa de César Menotti luego del retiro, Aimar es un faro de ideas en la reconversión del fútbol argentino. Rescata en cada ocasión el disfrute del juego, aunque la selección suponga el pico más alto en la alta competencia. Y, a los juveniles –que integrarán en el futuro la selección mayor–, les baja «ocho mandamientos»: «Sentido de pertenencia (dar todo por la camiseta), determinación (resolver con valentía), humildad (reconocer errores, dejarse ayudar), generosidad (dar más de nuestro 100%), entusiasmo (tener ganas de hacer, contagiar), respeto (por favor, gracias, permiso, buenos días) y trabajo en equipo (ninguno es tan bueno como todos juntos)». Aimar, al fin y al cabo, es el ídolo de la infancia de Lionel Messi, a quien nunca se lo había visto tan influyente y cómodo en la selección.