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Fuerza interior

A fin de regularizar las finanzas de los clubes, el torneo presentará varias novedades organizativas, en tanto cuatro equipos asoman como grandes favoritos.  
Comienzo. Regatas, último campeón, enfrentará a Atenas en el inicio de la Liga. (Marcelo Endelli)

La Liga Nacional de Básquet necesitaba un cambio. Con los clubes endeudados, la idea de la Asociación de Clubes (entidad que nuclea a las instituciones de la Liga Nacional) es intentar bajar los costos para así regularizar la situación económica de los clubes. Entre las reformas estipuladas está la cancelación de los descensos por dos años. Ya desde hace tiempo los clubes venían pensando en hacer modificaciones en la Liga Nacional. Hasta los protagonistas, incluido Julio Lamas, entrenador de la Selección argentina, reclamaban algún tipo de cambio. Finalmente, los clubes se reunieron y decidieron dos cambios fundamentales: el primero fue cancelar los descensos por dos años, manteniendo los dos ascensos provenientes del Torneo Nacional de Ascenso. La idea es llevar el número de equipos participantes de 16 a 20 en 2015 y aprovechar estos dos años para destinar presupuesto para hacer mejoras estructurales. El otro cambio viene por el lado de los jugadores extranjeros. Hasta el año pasado, los equipos podían tener hasta tres foráneos en sus planteles. A partir de esta temporada, el número bajará a dos, siendo su contratación optativa. Otra resolución con respecto a los jugadores extranjeros es que sólo podrán jugar en un equipo por temporada, y deberán tener regularizados sus papeles con Migraciones, un punto que trajo problemas sobre el final de la Liga pasada. Estas dos medidas harán que los clubes estén más tranquilos en el plano financiero, ya que no deberán preocuparse en gastar un dineral en traer jugadores de renombre para salvarse del descenso. Estos cambios fueron motorizados y aprobados por 12 de los 16 clubes que participarán en la próxima Liga, entre los que están Weber Bahía Estudiantes, Libertad de Sunchales, Lanús y Obras Sanitarias. Si bien no les quedó otra que acatar la decisión de la mayoría, hubo clubes que no estuvieron de acuerdo con las modificaciones: Boca, Regatas, Atenas y Peñarol de Mar del Plata. A los que tampoco les cayeron bien los cambios, en especial la de suprimir los descensos, fue a los jugadores. Como los clubes ya no tendrán que preocuparse por descender, pueden negociar los contratos con los basquetbolistas desde otro lado y así ofrecer menos dinero. Por eso, varios jugadores decidieron irse a jugar a otros países. Si bien las medidas apuntan a mejorar algunas cuestiones organizativas y estructurales a mediano plazo, donde se sufrirán las consecuencias será en el plano deportivo. Los mejores jugadores optan por irse a otras ligas y eso impactará negativamente en el nivel de nuestra competición. De cara a la nueva temporada, cuatro son los equipos que aparecen como principales candidatos a quedarse con el título. El último campeón, Regatas de Corrientes, mantuvo a su entrenador Nicolás Casalánguida y a su figura Paolo Quinteros e irá por el bicampeonato. Entre los rivales a arrebatarle la corona, quizás el que mejor se armó fue Boca. El Xeneize contrató, entre otros, al escolta Selem Safar, quien viene de ser clave en la Selección en el Premundial de Caracas, y al pivot Robert Battle, uno de los jugadores más dominantes de la Liga en las últimas temporadas. Uno que quiere volver a ser lo que fue es Atenas de Córdoba. El conjunto que ganó más en la historia de la Liga Nacional mantuvo la base del plantel de la temporada pasada y apostó por una gran incorporación: Walter Herrmann. Otro candidato será Peñarol. El conjunto marplatense logró retener a sus figuras Leonardo Gutiérrez y Facundo Campazzo, y sumó a Adrián Boccia, que fue subcampeón con Lanús. Con varios cambios, se viene una nueva Liga Nacional. ¿Cumplirán los clubes su promesa de mejorar la infraestructura, la organización y los estadios? Habrá que esperar. ---Germán Esmerado