Deportes | Simone Biles y la pelea por el trono

Impactos mundiales

Las Olimpíadas de Tokio no contaron con la velocidad de Usain Bolt ni con el nado de Michael Phelps, lo que implicó buscar una figura. Las cámaras se dirigían hacia Simone Biles, la gimnasta de Estados Unidos. No fueron la plata en artística por equipos o el bronce en la barra de equilibrio lo que le dio el protagonismo en estos Juegos Olímpicos. Fue su decisión de priorizar su salud mental por encima de los resultados. Su rol fue exponer una problemática en el deporte. Biles entregó ese costado para el olimpismo, mientras una clavadista china de 14 años, Quan Hongchan, se convertía en el fenómeno de los Juegos por la perfección de sus movimientos. Tres intervenciones perfectas para su oro olímpico. La australiana Emma McKeon y el estadounidense Caeleb Dressel brillaron en natación, y también sobresalió Yulimar Rojas, la primera mujer que conquista un oro para Venezuela, nuevo récord mundial en salto triple. Y así como Francia dominó en equipos, Italia pegó en la velocidad con Lamont Marcell Jacobs en los 100 metros y también con su posta 4x100. Pero aún así, Estados Unidos se quedó con el medallero (113, 39 oros) seguido por China (88, 38 oros). Ahí estuvo la pelea por el reinado.