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Muñeca brava

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Sabrina Pérez conquistó el título argentino en la categoría pluma y, a los 31 años, sueña con volver a ser campeona mundial. Criada en Isidro Casanova, forma parte del gran presente de la especialidad según explica su pionera, la Tigresa Acuña.

Invicta. La bonaerense contabiliza 18 peleas profesionales, con 17 victorias y un empate. (Mun.SanMiguel)

Sabrina Pérez se rateaba del colegio secundario para ir a practicar boxeo al gimnasio del Club Deportivo Isidro Casanova de La Matanza. Hija de padre metalúrgico y madre ama de casa, las peleas con el hermano mayor y los compañeros del colegio eran constantes. Entre otros motivos, porque le apuntaban que estaba «rellenita». Hasta que le dijeron que el ejercicio boxístico le podía ayudar a modelar el cuerpo. Sabrina Pérez –apodada «la Muñequita» por Fernando, el hermano– no solo dejó de pelearse. Fue campeona del mundo interina en la categoría gallo de la Asociación Mundial de Boxeo en 2011, supergallo interina y gallo de la Organización Mundial en 2016, además de campeona plata del Consejo Mundial en 2014. El 31 de marzo pasado, después de un año de inactividad, la Muñequita revalidó las credenciales en el ring: derrotó a Lilian la Turquita Silva en Chivilcoy y se convirtió en la nueva campeona argentina pluma, ese paso previo para volver por el título del mundo.
A los 31 años, después de 18 peleas como boxeadora profesional, Pérez se entrena hoy en su propio gimnasio, el Casanova Boxing Club, debajo de su casa en el barrio San José, con su entrenador –y pareja– Diego Arrúa. Luego de un año sin boxear por rechazar la paga de una pelea, encontró el respaldo en Rubén Ledesma, secretario general del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines de la Zona Oeste. Sabrina tenía 16 años cuando se escapaba de la escuela. «En casa se enteraron dos meses después, porque quedé libre y no me quedó otra que blanquear», contó la Muñequita en una entrevista en 2014. «En la primera exhibición no me fue bien, y mi mamá me trataba de convencer para que dejara, pero seguí y ella siempre estuvo conmigo. En cambio, mi papá y mi hermano no iban. Cuando vieron que mi idea estaba firme, ahí me empezaron a seguir». Suena lógico: eran tiempos en los que el boxeo en una mujer era visto como una rareza en Argentina.

Con luz propia
Marcela la Tigresa Acuña es pionera en el boxeo femenino argentino: se convirtió en la licencia número uno en el país en 2001, cuando la Federación Argentina de Boxeo aceptó como profesional la práctica de las mujeres. A los 41 años, todavía da batalla en los cuadriláteros. Rodeada en el gimnasio del cedem Nº 2 de Caseros por Yésica la Tuti Bopp, Érica la Pantera Farías y Cecilia Román, actuales campeonas del mundo, la Tigresa le dice a Acción: «Es el mejor momento del boxeo femenino argentino porque contamos con muchas campeonas mundiales en diferentes categorías y entidades internacionales y de todos los estilos. Se debe al trabajo de años y también a que Argentina se convirtió en ícono de la disciplina en el mundo. También hay muchas promesas que pueden ser campeonas del mundo en el corto y mediano plazo. El boxeo femenino creció a pasos agigantados en los últimos tres años». Argentina suma ocho campeonas mundiales.
Sabrina Pérez quiere engrosar esa lista, porque las boxeadoras argentinas tiraron a la lona los estereotipos y le ganaron por nocaut a la discriminación. Muchas son profesionales y madres. En ese sentido, la Muñequita hace lo propio: hace cuatro años fundó un comedor para familias del barrio llamado Dana, y ayuda en otros merenderos, como El Ángel de la Bicicleta y Los Peques, ya que en su infancia recurrió a ellos porque a veces faltaba la comida en la casa. «Los chicos –dijo Pérez– siempre me acompañan a las peleas. Quería ayudar de esta forma para devolver un poco de todo ese cariño». La próxima pelea, si su plan marcha, será por la corona mundial supergallo de la Asociación ante la colombiana Liliana Palmera. «Ha sido campeona mundial en dos categorías y ha dado batallas dentro y fuera del ring –dice la Tigresa Acuña de la Muñequita Pérez–. Seguramente ella también está con vistas a volver a ser campeona mundial en los próximos meses. Es otra gran protagonista de esta actualidad del boxeo femenino argentino».

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