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Tenis renovado

Mientras Federer y Nadal recuperaron su mejor nivel, el alemán encabeza el recambio en el circuito. En 2017, obtuvo cinco títulos profesionales con apenas 20 años. La historia familiar y el duelo con Thiem de cara a su gran objetivo: llegar a la cima del ranking.

Punto ganador. En agosto, Zverev se consagró campeón del ATP 500 de Washington. (Cooper/CSM/Rex/Shutterstock/Dachary)
A los 31 años, el español Rafael Nadal exhibe el tenis de sus épocas de gloria. Con 36, el suizo Roger Federer ya ganó dos Grand Slam en 2017 y sigue sumando records que lo ubican como una leyenda viva de este deporte. Mientras tanto, Andy Murray y Novak Djokovic (ambos de 30 años), los otros dos grandes protagonistas en el circuito, sufrieron un fuerte descenso en el ranking, pero sobre todo en su nivel de juego. ¿Y el futuro, entonces? El futuro, en realidad, se observa en Alexander Zverev, un alemán de 20 años en pleno crecimiento, que a fuerza de resultados resonantes encabeza el recambio en la disciplina.
Incluso prestigiosos entrenadores y especialistas lo señalan, junto al austríaco Dominic Thiem (23 años), como los tenistas con grandes chances de alcanzar el número uno del mundo en un tiempo no tan lejano. Las recientes conquistas realzan la figura de Alexander. En 2017, y con solo 20 años, obtuvo cinco títulos de ATP en una misma temporada. Entre esos títulos cobran relevancia los Masters 1000 (después de los Grand Slam, los torneos más importantes) de Roma y Montreal donde derrotó con claridad en la final nada menos que a Djokovic y Federer, respectivamente.

En ascenso
Los rápidos progresos del alemán se explican, entre otras cosas, por su historia de vida. Nacido en Hamburgo en 1997, Zverev se crió en una familia ligada íntimamente con el tenis. Su padre, Alexander, fue jugador profesional y actualmente se desempeña como entrenador al igual que su madre, Irina. También su hermano mayor, Mischa (30 años), juega en el circuito profesional con bastante éxito: se ubica entre los mejores 30 del mundo. Con esas influencias, este joven apodado «Sascha» que habla alemán, ruso e inglés –su familia emigró de Rusia a Alemania en 1991– comenzó a forjar su carrera con solo 5 años. «Crecí batallando contra mi hermano, tal vez ahora eso me ayuda a sentirme más cómodo contra los grandes», aseguró el propio Zverev en una reciente entrevista con la revista Vogue. Sin embargo, la anécdota que mejor lo describe la aportó su madre y primera entrenadora: «Cuando era chico solía decirle “¡última bola!” y luego seguía peloteando con él durante horas. Por eso sabía que con Alexander, si quería que algo se terminara, debía perder contra él».
La mentalidad ganadora y su obsesión por perfeccionarse figuran entre las principales cualidades del alemán. Sin ir más lejos, sumó aprendizajes de Federer, el tenista al que ya derrotó una vez y admira como a nadie.  Precisamente, y tal como le sucede al suizo con Nadal, Zverev también tiene su gran rival en el circuito: el mencionado Dominic Thiem.  Ambos tienen estilos marcadamente diferentes: el alemán trabaja más el punto y se destaca por un revés armónico y letal, mientras que Thiem sobresale con la potencia de su derecha y los rápidos desplazamientos. Mischa Zverev, el hermano mayor de Alexander, describió a este dúo de prometedores jugadores con una palabra: «salvajes». «La última generación de tenistas, sobre todo Murray y Djokovic, fue muy profesional –asegura Mischa–. En cambio, Sascha y Dominic apuestan a ser un poco más creativos».
Con su larga figura ( mide 1,98), Alexander se mueve con una docilidad asombrosa y no le teme a los desafíos.  Al cierre de esta edición se presentaba en el último Grand Slam, en Estados Unidos. Al margen de su actuación allí, apunta alto en el circuito. Ya fue número 1 del ranking juvenil en 2013, también campeón del Abierto de Australia 2014 en la categoría juniors y ahora, mientras atraviesa el mejor momento de su carrera –es el top 10 más joven del circuito–, tiene un único objetivo: «Quiero mejorar hasta llegar a la cúspide», dice el alemán que acumula apenas dos temporadas en la élite. «Tiene todas las condiciones para lograrlo», analizó Nadal luego de haberlo enfrentado. Un respaldo fuerte para un tenista que apunta a transitar el camino de los grandes.