Opinión

Carlos Heller

Dirigente cooperativista

Fijos hasta febrero

El dirigente confía en que el control popular y el de los intendentes en el marco del programa de Precios Justos asegure la desaceleración inflacionaria.

Foto: NA

Son destacables varias de las características con las que se construyó el recién anunciado acuerdo de Precios Justos, que involucra a 1.788 productos que tendrán precio fijo durante noviembre, diciembre, enero y febrero, y que en pocos días más podrán superar los 2.000 según afirmó el ministro Sergio Massa.
Los valores con que esos productos entran al programa es el promedio registrado durante octubre más un 4% y luego se congelan, con lo cual se descarta que se hayan practicado aumentos anticipados. Eso marca una diferencia con otros planes de estabilización previos.
También se incluyó la intervención activa de los propios consumidores, a través de una aplicación que permite verificar en el acto el cumplimiento de lo acordado. Del mismo modo se estableció un mecanismo de participación de los intendentes, para que en todo el país se puedan realizar los monitoreos a nivel local.
Vale señalar que firmaron el acuerdo voluntario las grandes compañías que son las formadoras de precios y que se están comprometiendo a cumplir lo pactado. Y al tratarse de precios fijos, no puede quedar ninguna duda. Por otra parte, se advirtió que los eventuales incumplimientos serán sancionados con la aplicación de las multas que correspondan.
El Gobierno, a su vez, aseguró la provisión de insumos, entre ellos los importados, con la fluidez que requiere el proceso productivo.
Además de los productos con precios fijos por cuatro meses, incluidos en un listado de más de 120 páginas, se dispuso que el resto solo podrá tener incrementos del 4% mensual. Si todo esto se logra debería producirse una fuerte desaceleración de los aumentos en los rubros de almacén, productos de limpieza, perfumería, cuidado e higiene personal, artículos para bebés, bebidas de primeras marcas, etcétera.
De este modo se encuadrarán en el objetivo, que no es que la inflación baje a cero, sino profundizar un proceso descendente para que se ubique por debajo del 60% anual, que es la meta contemplada en el Presupuesto de 2023.
El ministro aclaró que la inflación, que es multicausal, se ataca asimismo consolidando las reservas monetarias, asegurando el achicamiento del déficit fiscal y continuando con el proceso de crecimiento del producto. Esto último porque, a medida que aumenta el volumen de la producción, es posible reducir los costos.
En resumen, el programa es un nuevo paso que tiene más amplitud y profundidad que los anteriores. Por consiguiente, soy optimista en cuanto a que se van a lograr buenos resultados. Para lo cual es necesario que todos los roles se cumplan, porque no se trata solamente de confiar en que los empresarios van a respetar lo pactado, sino de que se ejerza el control popular, que los consumidores hagamos valer nuestros derechos como tales.
Tenemos toda la información disponible y todos los mecanismos para poder actuar y hacer que el acuerdo se cumpla. También los intendentes deben cumplir el rol que se les asignó, de formar parte de los dispositivos de control de la conducta de los empresarios. En lugar de ver qué pasa, asumir todos y todas el compromiso de cumplir el rol que nos corresponde para que esto funcione bien.