Opinión

Carlos Heller

Dirigente cooperativista

Puja entre dos modelos

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Mesa política. Referentes del Frente de Todos debatieron y elaboraron un importante documento.

Foto: Télam

La Mesa Política del Frente de Todos se puso en marcha con una importante declaración en la que, después de tres años de Gobierno, se ratificó el rumbo propuesto a la ciudadanía, sin dejar de reconocer las dificultades del presente.
El documento final definió en ese sentido «como tarea primordial continuar los esfuerzos para reducir la inflación, aumentar el poder adquisitivo de los salarios y trabajar en cada una de las políticas públicas necesarias para que nuestra gente viva mejor».
Los funcionarios, sindicalistas, gobernadores y dirigentes justicialistas reunidos enmarcaron ese desafío en una situación inequívoca: «En 2023 se enfrentarán dos modelos de país». Concretamente, «la Argentina de un progreso compartido, democrática e igualitaria; y el anacronismo de una derecha que concibe al país como una plataforma de negocios para unos pocos. No tienen nada nuevo para decir. Repiten fórmulas que han fracasado hace décadas, salvo para enriquecer a pequeños grupos privilegiados». Con suma claridad la Mesa expuso ideas básicas, a la vez que ratificó el principio de «la unidad en la diversidad», como un valor importante.
Hubo también necesarias referencias al contexto, ya que los últimos años «se vieron atravesados por circunstancias externas, como la pandemia y la guerra, que agravaron la situación de una economía devastada y sometida a un endeudamiento salvaje por el Gobierno de Macri».
Aún con tales adversidades no se pueden negar los avances concretados en múltiples áreas. Sobre esa base, continuó el documento, «es necesario avanzar hacia una etapa que le permita recuperar al pueblo argentino la esperanza». La Mesa Política admite que se atravesaron enormes dificultades, pero se compromete a seguir «construyendo el presente y el futuro». Para ello, desde luego, uno de los retos prioritarios es reducir el ritmo de la inflación, que alcanzó un pico en enero. Y como dijimos muchas veces, no hay ninguna política pública efectiva si no se resuelve este problema.
Lo que resulta preocupante, en este año electoral, es que los factores de poder tratan por todos los medios de desestabilizar, para que no se logre un progreso en la contención de los precios y del costo de vida.
La meta gubernamental en este frente es que la escalera sea descendente, tal como lo contempló el Presupuesto de la administración pública, que proyectó una inflación anual del 60% y nuevas bajas en 2024 y 2025.
Mientras tanto, se van adoptando un conjunto de medidas compensatorias para los sectores más vulnerables. Por ejemplo, en los últimos días se dispusieron aumentos extra para los jubilados con menores haberes, y un aumento del tope para el pago de asignaciones familiares, que sumó a 900.000 niños y niñas.
Como señaló el documento, el FdT aspira a seguir representando «a millones de argentinos y argentinas que quieren una Nación donde se promueva y proteja a quien produce y a quien trabaja; donde se creen empleos con derechos plenos que permitan el progreso individual y de cada comunidad». Por último, vale destacar otros objetivos irrenunciables del modelo que sostenemos y que fueron precisados en el texto: que el sistema científico tecnológico y las universidades nacionales sean un orgullo para todas las personas; que la igualdad entre varones y mujeres y el pleno respeto a las diversidades sean una realidad cotidiana y que el federalismo sea un principio y una práctica de reducción de brechas de desigualdad, para contar con un país cada vez más justo e integrado. 

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