Opinión

Juan Carlos Junio

Dirigente cooperativista

Avance de la unidad

En contacto. Massa, Fernández y Fernández en el Congreso Nacional: retomaron el diálogo y trabajan en busca de consensos.

Télam

El dato saliente de la semana política es el avance en el nivel de coordinación interna en el Frente de Todos (FdT), a partir de encuentros sucesivos entre el presidente de la Nación, Alberto Fernández; la vicepresidenta, Cristina Fernández; y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, es decir, entre los tres líderes principales del espacio. Si bien estas conversaciones no se presentan de manera pública, es conocido que se reúnen para debatir los temas que deben consensuar. El avance logrado hasta el momento en la unificación de las corrientes internas del FdT, no habilita suponer que se terminen las diferencias, pero sí pone de manifiesto lo importante: la búsqueda de acuerdos acerca de las políticas a desarrollar, un consenso que está en construcción.
En tanto, la ministra de Economía, Silvina Batakis, enfrenta un desafío complejo. La economía está bajo un fuerte ataque: desde las cuevas ilegales hasta los grandes especuladores financieros que medran y presionan para que haya una devaluación. Estos sectores, que encuentran eco en la prensa hegemónica, trabajan para generar una situación de incertidumbre de carácter político y de ese modo horadar al Gobierno. Toda esa situación obtiene, hasta ahora, dos resultados: por un lado, siguen empujando para arriba la cotización del dólar ilegal y el llamado contado con liqui, mientras redoblan el reclamo de una devaluación del dólar oficial, que rige para más del 95% de las operaciones en divisas. La devaluación es el gran objetivo de esta operación de especulación.
También atacan por el lado del atraso en la liquidación de exportación de granos. Según una nota de Ámbito Financiero, todavía restan venderse 23,3 millones de toneladas de la actual cosecha. Por otro lado hay una retención de todo tipo de mercaderías, lo que provoca en algunos rubros problemas de abastecimiento a la población, ya que se especula con una devaluación y un nuevo brote de crecimiento de precios.
Hasta ahora, Batakis privilegia el abordaje para neutralizar estos ataques especulativos, mientras se mantiene vigente la expectativa sobre definiciones en el plano económico-social, ya que esta situación de incremento de los precios va impactando en todos los sectores, desde los asalariados formales –y ni que hablar de los informales– a una cantidad muy importante de trabajadores argentinos; por lo tanto, hay una expectativa de reapertura de paritarias y se espera también que haya un aumento de emergencia en los salarios y las ayudas sociales.
En ese marco, organizaciones sociales y sindicales están programando actos y marchas de reclamos contra los formadores de precios. Los argumentos de la protesta se focalizan en los abusos de las grandes corporaciones, al menos eso adelantaron desde las centrales convocantes, la CGT y la CTA. Aunque falta mucho para esa movilización, fijada para el 17 de agosto, estaría expresando los reclamos de una sociedad golpeada por la inflación, particularmente de los núcleos más humildes y de sectores de la clase media.
Finalmente, un dato político para destacar: el accionar de la AFIP va logrando un incremento muy fuerte de la recaudación impositiva, que se sostiene desde hace muchos meses. Esto es producto de la reactivación económica, la producción industrial y el crecimiento del PIB. Pero a su vez hay una acción muy decidida del organismo contra fraudes aduaneros, evasiones impositivas e irregularidades laborales. Esta dinámica es un dato muy importante desde lo político y desde la perspectiva recaudatoria, ya que fortalece al Estado y a las cuentas públicas, condición indispensable para enfrentar de mejor manera la difícil coyuntura que atraviesa la Argentina.