Economía | PAN Y CARNE

El precio de la mesa diaria

Los aumentos de los granos y la proteína animal causaron una reducción en su consumo interno. Las regulaciones no logran aún el desacople con los valores internacionales.

NA

En los primeros meses del año se produjo un fuerte incremento de precios, donde se destacan en el rubro alimentario dos productos emblemáticos en la mesa de los hogares argentinos: la carne y el pan. El primero más ligado con la tradición culinaria del país y el segundo por su alto consumo por parte de los hogares de menores recursos. La incidencia de los precios externos afectó al mercado interno y resintió el consumo de la carne hasta alcanzar los registros mínimos en un siglo, mientras que el pan comenzó el año con un sacudón del 25%, el cual fue reducido a la mitad después de un nuevo compromiso del sector empresario con el Gobierno.
Los aumentos promediaron entre un 20% y 25% en panaderías de la Ciudad y Provincia de Buenos Aires, bajo el argumento empresario de que se traslada al consumidor las alzas en los insumos; en particular, de la bolsa de harina. En el sector aseguraron que también impactaron en el precio final la suba de otros insumos. «En las últimas semanas hubo aumentos en el combustible, en los servicios y muchas de nuestras materias primas. Los huevos en 10 días aumentaron un 30%; el azúcar, un 33%; los plásticos y el papel, un 10%; y la levadura, un 35%. Es inevitable para nosotros tener que trasladar esos aumentos a nuestros precios», señaló titular de FIPPBA, Raúl Santoandré.
Tras una primera reunión con el sector panaderil, la Secretaría de Comercio Interior y la Subsecretaría de Acciones para la Defensa de las y los Consumidores acordaron con los centros de panaderos diversas cuestiones vinculadas con la conformación del precio final del pan al público, en función de la estructura de costos del sector. Esto permitió reducir de 300 a un valor entre 180 y 220 pesos el precio final y reducir el aumento aplicado del 25%. El último aumento había sido en noviembre del año pasado para ubicarse el precio mínimo en 150 pesos el kilo para distintos puntos del país como la CABA y la provincia de Buenos Aires, Jujuy, Córdoba y Mendoza, entre otros. Sin embargo, el INDEC marcó subas en enero, lo que demuestra que no se cumplieron los compromisos por parte del sector privado.
El titular de la Secretaría de Comercio, Roberto Feletti, sostuvo que es necesario un mecanismo de desacople de los precios internacionales (retenciones o cupos a la exportación), pero también una mayor regulación estatal sobre la comercialización. Los principales productos en la mira son el trigo y el maíz, como insumos, y la carne y lácteos para el consumo interno. Se trata de cadenas que compiten por precios con las cotizaciones internacionales, presionando sobre el mercado interno.

Hagamos un asado
En el caso de la carne, se extendió hasta fin de año la prohibición de exportación de los principales cortes de consumo interno, con el objetivo de destinar un mayor volumen al mercado interno.
Por la mayor la demanda externa, los valores de algunos cortes de carne vacuna habían llegado a aumentar el 75% en el mostrador. A nivel global, según la FAO, se encareció 17,3% anual en dólares. «La carne vacuna alcanzó un nuevo máximo, a causa de la fuerte demanda que superó a la oferta exportable, la cual registró un descenso en Brasil y Oceanía», señala el organismo dependiente de Naciones Unidas.
La suba internacional y su impacto interno derivó en una caída del consumo. La ingesta de carne vacuna por habitante en Argentina registró una caída del 1,8% en enero respecto de igual mes del año pasado, según estimaciones de la Cámara de la Industria del Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA). En su último informe, la entidad que representa a los frigoríficos nacionales más chicos, señaló que el «consumo aparente de carne vacuna por habitante, en enero de 2022 fue de 47,4 kilos al año tomando el promedio de los últimos doce meses y resultó 3,5% inferior al promedio de un año atrás».
La producción de carne vacuna fue de 222.300 toneladas de res con hueso en el primer mes del año, lo cual implica que en enero «el total de carne producida resultó 5.700 toneladas inferior al de enero de 2021». «Si el total exportado ascendió a 65.000 toneladas equivalentes en el inicio del año –indicó CICCRA–, entonces se enviaron al mercado interno 157.300 toneladas de carne vacuna. Es decir, casi 1% menos que en enero del año pasado».


Cristian Carrillo