Economía | FONDO ESTABILIZADOR DEL TRIGO ARGENTINO

El precio del pan

El mecanismo de compensación implementado por el Gobierno busca morigerar el incremento del costo de un alimento clave de la canasta básica.

Sector panadero. El subsidio de la bolsa de harina es solo para la elaboración de pan.

FOTO: NA

A pesar de no haber logrado cumplir los objetivos planteados hasta el momento, el Gobierno continuará ‒con algunos cambios‒ con el mecanismo de compensación del Fondo Estabilizador del Trigo Argentino (FETA) para morigerar los aumentos en el precio de pan. El aumento interanual, medido a julio pasado, del precio del pan y derivados de cereales se disparó un 76,5%, superando incluso el índice general de precios. Los cambios en el mecanismo permitirían que la harina subsidiada llegue directamente a los panaderos; en particular a los que se encuentran registrados y en blanco, requisito que disparó críticas desde el sector panadero. A fines de julio se había deslizado, ante su escaso impacto en los precios internos, la posibilidad de eliminar completamente el fondo triguero, un esquema de subsidios cruzados que se nutre con dos puntos de las retenciones de los derivados de la soja y que se destina a subsidiar la bolsa de harina.
La discusión en los últimos días se centró en los requisitos de formalidad para un sector que suele no tener los números finos de sus ventas. Por ejemplo, cuál es la cantidad exacta de kilos de pan y derivados que produce un establecimiento, con la misma bolsa de harina, que otro. El esquema obliga a los panaderos todos los meses a presentar la factura de la harina que compraron para acceder al subsidio por la diferencia de precio por bolsa. Cabe destacar que por el conflicto entre Rusia y Ucrania, la cotización internacional del trigo pasó de 25.000 a 50.000 pesos.

Con cambios
«(Matías) Tombolini nos dijo que quiere que sea una política pública bien quirúrgica y que se note el efecto en el precio del kilo de pan. De esa manera, me aseguró que esa harina subsidiada llegará a los panaderos», aseguró el presidente de la Federación Argentina Industria Molinera, Diego Cifarelli, quien participó de una reunión con el secretario de Comercio antes de que el funcionario comunicara los cambios en el mecanismo, compensando la demanda y orientando el subsidio solo a la harina para producir pan. Tombolini reveló que parte de los montos otorgados con el mecanismo anterior eran utilizados por molinos para fabricar galletitas, por lo cual el precio al consumidor del producto subsidiado originalmente continuaba subiendo. El kilo de pan ya cuesta más de 400 pesos en las panaderías porteñas y se anticipa que, a este ritmo, para mediados de septiembre, podría llegar a 450. El nuevo esquema buscaría frenar esa inercia. «Creemos que es un sistema superador, porque dejarían de subsidiar la oferta para dirigirlo a la demanda y porque, lamentablemente, el sistema actual muestra que un 90% consume harina no subsidiada y un 10% harina subsidiada», remarcó Cifarelli.
El fideicomiso del trigo entró en vigencia en marzo pasado con el objetivo de desacoplar el precio interno del trigo del precio externo, una vez comenzado el conflicto entre Rusia y Ucrania. De todos modos, el aumento en el precio de los farináceos, en lo que va del año, ya acumula un alza del 53,8%, muy por encima del 46% del nivel general acumulado hasta julio. «De esta manera se subsidia la bolsa de 25 kilos de harina que compran industrias, distribuidores, panaderías y afines», puntualizó Tombolini, quien reconoció que el mecanismo implementado hasta hoy funcionó «parcialmente», ya que existen casos de molinos que cobran por la harina que se venden a sí mismos para fabricar galletitas. «Esto no está necesariamente mal, pero no se observan resultados en precios al consumidor», explicó el funcionario. A su vez, el objetivo de estabilizar el costo por tonelada de trigo que compró la molinería no tuvo los resultados esperados de manera uniforme. Apenas se anotaron poco más del 5% de los 160 molinos que hoy operan en el mercado harinero argentino. No obstante, Tombolini aseguró que «no existe intención de eliminar» el FETA, sino de «cambiar el mecanismo compensando la demanda y orientando el subsidio solo a la harina para producir pan». «Estamos tratando de llevar adelante una línea de trabajo. Que cada panadería se inscriba, son 19.000 en todo el país; orientando este fideicomiso solo a las panaderías que venden al público. Deberán escanear la factura y el Estado, una vez por mes, le reintegrará la diferencia entre el precio de la bolsa y lo que determina como precio la Secretaría de Comercio», adelantó el funcionario al hacer el anuncio.


Cristian Carrillo