Economía | POLÍTICA GANADERA

Un acuerdo a punto

El Gobierno negoció con el sector de la carne un compromiso para asegurar cortes para el mercado interno y presentó un plan para los próximos dos años.

Expectativa. El entendimiento con los frigoríficos garantiza el descenso de precios de cinco cortes y su disponibilidad en todo el país.

NA

En una pelea que se extendió por casi un mes entre funcionarios del Gobierno –no sin cruces internos– y empresarios del sector productor de carne, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, y el subsecretario de Políticas para el Mercado Interno, Antonio Mezmezian, acordaron con representantes del sector exportador «garantizar la disponibilidad en todo el país a precios estables y accesibles de cinco cortes parrilleros durante los días previos a Navidad y Año Nuevo».
Las nuevas negociaciones, sobre el filo del vencimiento de los cupos pactados en agosto para contener la escalada en el precio de la carne y tras el salto que pegó en noviembre llevando el precio de los cortes populares a acumular un alza superior del 90% en el año, se iniciaron en noviembre y se barajaron desde entonces varias opciones. El menú de herramientas que estaba en danza iba desde un aumento de las retenciones, pasando por la aplicación de cupos, hasta financiamiento al sector para aumentar la oferta. De esas medidas, el equipo económico se volcó por mantener una porción de la producción para el abastecimiento interno y ampliar la exportación de cortes que no se consumen en el país. En paralelo, se avanza en créditos para el sector cárnico, lo que permitiría aumentar el peso de la faena y así incrementar la oferta de hacienda en pie.
De esas reuniones surgió además el compromiso de frigoríficos exportadores de bajar el precio de cinco cortes de carne para Navidad y Año Nuevo y garantizar su disponibilidad en todo el país. El asado, vacío, matambre, falda y tapa de asado son de la partida, con descuentos que van desde el 40% hasta el 45% sobre los precios vigentes en el mercado, adelantaron desde Comercio Interior. Según el acuerdo pactado con los frigoríficos, el sector se compromete a proveer 10.000 toneladas de cortes de carne vacuna de exportación para Navidad y otras 10.000 para Año Nuevo. Los productos estarían disponibles en los supermercados y comercios de proximidad de todo el país, que alcanzarían a más de 2.300 bocas de expendio, con cupos de ventas por cliente, para evitar maniobras especulativas.
En simultáneo, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación dispuso la apertura del cupo de exportaciones de 20.000 toneladas de carne bovina a Estados Unidos para 2022 y estableció sus criterios de distribución. Dicho cupo, establecido desde 2018, determina el envío de 20.000 toneladas de carne vacuna deshuesada, fresca, enfriada o congelada al país del norte, adoptando un régimen similar a la Cuota Hilton establecida para Europa. De cristalizarse el acuerdo en el mostrador, el kilo de asado de costilla que actualmente se vende entre 850 y 1000 pesos se vendería a 549 pesos, el de vacío y matambre a 599 pesos, la falda a 390 pesos y la tapa de asado a 590 pesos, según los lugares y zonas de comercialización.

GanAr
Al mismo tiempo, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, presentó el Plan GanAr 2022-2023, en el que se marcan los lineamientos de la política ganadera para los próximos dos años. El Plan establece un esquema de beneficios «directos para los productores»: una línea de créditos por 100.000 millones de pesos a tasa subsidiada para aumentar la productividad de la carne; el sostenimiento de los cortes preferidos para el mercado interno a precios accesibles; la creación con rango institucional de un Consejo Consultivo con representantes de toda la cadena; y un nuevo esquema de exportaciones destinado a mercados emergentes.
Domínguez anunció además la apertura total para las vacas categoría D, E y F con destino a mercados emergentes, un pedido específico de las entidades. Además, se remarcó el cumplimiento de todos los compromisos internacionales: Cuotas Hilton, 481, Israel, Estados Unidos, Chile y Colombia. En tanto, confirmó el sostenimiento de los siete cortes preferidos por los consumidores en el mercado interno: asado, tapa de asado, vacío, matambre, falda, paleta, nalga y/o cuadrada.
El primer borrador que había circulado y contaba con apoyo de todo el equipo económico era mantener un esquema de cupo del 20% para la exportación, lo que permitiría asegurar un consumo per cápita de 55 kilos anuales. Actualmente, el porcentaje de la producción que se exporta se ubica cerca de su máximo histórico: 28% (solo superado en 2020). Esto implicaría, según el stock actual de producción de 3,1 millones de toneladas anuales, un nivel de exportación de 600.000 toneladas para 2022, mientras que este año se autorizaron 800.000 toneladas.


Cristian Carrillo