23 de mayo de 2018
El 15 de mayo se cumplieron 70 años de la creación del Estado de Israel y los festejos en ese país tuvieron un agregado particular: la apertura de la embajada de los Estados Unidos en la ciudad de Jerusalén. Sin embargo, ese día hubo protestas de los palestinos que no celebran. Para ellos, el 15 de mayo de 1948 es sinónimo de catástrofe porque fueron expulsados masivamente de su territorio por aquellos que crearon el nuevo Estado. Y ese hecho en la memoria palestina es la «Nakba», la catástrofe. Un mismo día, dos sentimientos encontrados. La Nakba sucedió. La expulsión de la mayoría de los palestinos de su tierra es innegable desde el punto de vista histórico-fáctico y está ampliamente documentada, aunque los israelíes trataron de negarlo durante décadas. Ya no lo pueden negar. Y aunque los israelíes festejen los 70 años de su Estado respaldados por el apoyo incondicional de los Estados Unidos, el concepto de Nakba pasó a formar parte del conflicto palestino-israelí. La aparición de la expresión Nakba en los medios de comunicación puede ser considerada un éxito político para la memoria y presente de los palestinos. Han logrado, que ahora, cuando se conmemora ese aniversario, también se hable de la historia de los vencidos, ya que por lo general la historia la cuentan los que ganan, invisibilizando la otra historia. Este 15 de mayo el diario israelí graficó en dos fotos la realidad actual. Por un lado, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu rodeado de caras sonrientes en la inauguración de la embajada de los Estados Unidos, aunque muy pocos países mandaron delegaciones ya que se contrapone a la legalidad internacional. Por otro, palestinos en la Franja de Gaza huyendo de las balas israelíes. Dos realidades en un mismo territorio hace 70 años.
