7 de junio de 2019
El primer trimestre del 2019 evidenció la mayor caída del consumo de carne vacuna per cápita desde 1958, la pérdida del poder adquisitivo producto de la baja del salario real y el aumento constante de los precios de la carne repercutieron directamente en la cantidad ingerida por cada argentino respecto del promedio histórico. Así, en marzo con un promedio de 48,3 kilos de consumo per cápita fue el segundo peor mes de la historia desde que existe el registro formado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Pero peor que marzo había sido febrero, donde los argentinos comieron 46,9 kilos cada uno durante ese mes. Así, febrero y marzo marcaron los peores indicadores desde 1958 de consumo per cápita.
