15 de abril de 2026
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunció en Pekín que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, visitará China en la primera mitad de este año, en medio de una nueva ronda de contactos de alto nivel entre ambos países y en un contexto internacional marcado por la guerra en Irán. Lavrov hizo ese anuncio en una rueda de prensa al término de su visita oficial al gigante asiático, durante la cual se reunió con el presidente chino, Xi Jinping, y con su homólogo, Wang Yi.
De concretarse esa visita, el mandatario chino podría recibir sucesivamente en las próximas semanas a los gobernantes de Estados Unidos, Donald Trump, en un viaje anunciado para mediados de mayo, y de Rusia. La visita de Lavrov a China ha servido para volver a escenificar la estrecha sintonía entre Moscú y Pekín. El canciller ruso afirmó ante Xi que la relación bilateral desempeña «un papel estabilizador» en los asuntos mundiales, y aseguró que los vínculos entre ambos países son cada vez más importantes.
«Rusia puede, sin duda, compensar el déficit de recursos que ha surgido» en China y «otros países interesados en trabajar con nosotros» declaró además Lavrov, al ser consultado sobre el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
