26 de febrero de 2026
La Corte Suprema de Brasil condenó este miércoles a 76 años de prisión cada uno a dos exparlamentarios que ordenaron el asesinato de la concejala Marielle Franco en 2018, un homicidio que expuso los vínculos entre la política y el crimen en Rio de Janeiro.Franco, concejala, activista negra y lesbiana, fue acribillada a balazos por un expolicía el 14 de marzo de 2018. Tenía 38 años y viajaba en auto por el centro de Río de Janeiro. Su chofer también murió. El exdiputado Chiquinho Brazao, de 62 años, y su hermano Domingos, de 60, ex legislador de Río, ordenaron el crimen como represalia por el trabajo político de Franco contra las milicias, grupos criminales que controlan zonas enteras de barrios populares de la ciudad carioca, según la corte. Los Brazao, «no sólo tenían contacto con la milicia. Ellos eran la milicia», afirmó el magistrado Alexandre de Moraes, a cargo de este caso que conmocionó a Brasil. Desde el concejo municipal, Franco se esforzó por impedir la expansión de las urbanizaciones ilegales dentro de los barrios pobres, una de las mayores fuentes de ingreso para las milicias. Según la Corte, la mujer fue asesinada para dar un «recado» a la clase política carioca.
