27 de febrero de 2026
Antes de la apertura de sesiones, prevista para el próximo 1 de marzo, el oficialismo busca aprobar en el Senado la reforma de «modernización» laboral y la instauración de un nuevo Régimen Penal Juvenil. El proyecto de reforma laboral constituyó un flagrante retroceso para los trabajadores dado que, entre otros puntos, plantea la modificación del sistema de indemnizaciones, habilita su pago y de sentencias judiciales en cuotas, estipula una jornada máxima de 12 horas, elimina la obligación de pagar horas extras, modifica el sistema de vacaciones –las empresas ya no estarán obligadas a otorgarlas en temporada estival–. También limita el derecho a huelga y da por terminada la ultraactividad de los convenios colectivos, dado que los vencidos quedarán sin efecto y necesitarán de la firma de un nuevo acuerdo, lo que elimina la prorroga automática de los beneficios preexistentes. Respecto de la ley penal juvenil, el proyecto –ya aprobado en diputados– establece una reducción de 16 a 14 años la edad de imputabilidad y plantea desde sanciones leves hasta penas de hasta 15 años en caso de delitos graves. La sesión, que comenzó a las 11 de la mañana y se extenderá por 12 horas, prevé la aprobación de ambas leyes, teniendo en cuenta el apoyo de aliados como el PRO y la UCR. En medio de las manifestaciones contra las reformas, la CGT anunció que el próximo lunes presentará un amparo «contra una ley que destruye los derechos de los trabajadores y trabajadoras».
