Cooperativismo

Luz, cámara, cooperación

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Beatriz Chisleanschi

Tres realizadoras audiovisuales fundaron Habitar Contenidos Plurales, la primera entidad en su tipo de la provincia de San Luis. Con amplio reconocimiento, tienen en marcha múltiples proyectos.

En primera persona. «Por donde pasa el amor» registró testimonios de parejas de toda la provincia.

Foto: Gentileza

A 19 kilómetros de la Ciudad de San Luis, con cerca de 3.000 habitantes, rodeada de arroyos, cerros, valles y quebradas, se levanta la localidad de Volcán. Allí, tres especialistas en industrias culturales decidieron conformar la cooperativa de trabajo Habitar Contenidos Plurales. 

Si bien la personería la obtuvieron en el 2023, María José Bertrán, presidenta del consejo de administración, y Paula Livio, síndica, se conocieron en el 2012 y desde allí conformaron un dúo de trabajo indisoluble. Más adelante se incorporó Lucrecia Marengo, ingeniera en alimentos. Las tres constituyen lo que ellas mismas llaman una «microcooperativa».

«Con Paula nos conocimos en una productora de comunicación institucional que tenía contratos con programas importantes de la provincia y que incluía a todos los ministerios. Paula entró como productora y yo como guionista. Ambas habíamos ganado distinciones en convocatorias independientes, tanto a nivel nacional como provincial», relata Bertrán.

El trabajo estrella de la cooperativa es Por donde pasa el amor, un documental que les llevó cinco años de realización durante los cuales recopilaron testimonios de adultos mayores. «Durante cinco años hicimos un programa para el canal provincial que se emitía con una frecuencia semanal. Realizamos unas 200 entrevistas, una por episodio. Cuando llegó la pandemia nos detuvimos a pensar cómo seguir. En ese momento estábamos cursando otras carreras universitarias que tenían que ver con administración y política de la cultura y con la comunicación en medios digitales. Desde estas nuevas formaciones académicas decidimos constituirnos como cooperativa», cuenta Bertrán. 

«En el canal nos pidieron un trabajo que se iba a llamar Cartas de amor eterno, continúa María José, y nosotras hicimos una contrapropuesta, entrevistar a cualquier tipo de parejas y que la charla se realice en un auto mientras nos mostraban los lugares en los que estuvieron. Y ahí propusimos que se llame Por donde pasa el amor. Si bien nos admitieron el nombre del proyecto, querían que el documental solo fuese con adultos mayores». Fue entonces que «no solo lo encaramos como si fuesen entrevistas románticas, sino que empezamos a preguntar por los abuelos o por cómo era la ciudad. Nos sorprendía percibir que, en algunos casos, eran las últimas voces de una generació».

La pandemia obligó a frenar la grabación de este registro histórico, sin embargo, María José y Paula decidieron seguir con otro formato y así nació Memorias en recomposición, un ciclo sonoro que, a través de podcast y radio continuaba con las entrevistas que habían iniciado presencialmente. 


Desde el interior
En el año 2023 ganaron la convocatoria «Gestionar Futuro», lo que le permitió a la cooperativa producir el Festival Audiovisual San Luis desde el Interior y allí pudieron proyectar en pantalla grande el ciclo documental con los 200 programas. Este hecho fue muy importante porque no solo iban a ver su producto en la pantalla de un cine, sino que pudieron «financiar a las familias que habían participado del ciclo, hijos, nietos y protagonistas que aún vivieran, porque algunos ya habían fallecido, y ver juntos el programa en el cine de la terminal de San Luis», cuenta con alegría María José Bertrán. 

Equipo. Bertrán, Livio y Marengo constituyen lo que ellas mismas llaman una «microcooperativa».

Foto: Gentileza

En 2023 también fueron convocadas por la Fundación Sol de Noche para que hicieran la producción general del mediometraje Sara, que «se filma en parte por una cuestión de costos», pero que ha recibido varios reconocimientos, algunos de carácter internacional. «Primero se hizo un corto –comenta Paula Livio–, luego nos centramos en el mediometraje y ahora se va a hacer el largo. Sara cuenta cómo el trauma de los desaparecidos en dictadura atraviesa y corrompe la vida familiar de distintas generaciones».

Constituirse en cooperativa les abrió puertas. Es así que participan de convocatorias nacionales e internacionales o pudieron acceder a subsidios que les permitieron actualizar los equipos de sonido. Y así caminan Majo, Paula y Lucrecia hacia el objetivo de sentirse plenas cuando puedan vivir de la cooperativa, la primera de este estilo en San Luis. 

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