19 de junio de 2019
Varias potencias mundiales expresaron su alarma por la creciente tensión en Oriente Medio, luego de que Irán anunció que dejará de cumplir uno de los puntos clave del acuerdo que garantiza que no desarrollará bombas atómicas, y de que Estados Unidos aprobó el envío de 1.000 soldados más a esa región para hacerle frente a Teherán. Aunque los gobiernos de Irán y EE.UU. reiteraron que no quieren una guerra, Washington avisó que está listo para un enfrentamiento mientras que desde la capital persa insistieron en que resistirán las presiones y saldrán victoriosos. Superando décadas de hostilidad, ambos países firmaron en 2015 un acuerdo multilateral para congelar el programa nuclear iraní, pero el presidente estadounidense Donald Trump retiró del pacto a su país el año pasado y volvió a imponer sanciones a la economía de Irán, incluyendo a su vital sector petrolero.
