3 de marzo de 2026
Axel Kicillof llegó este lunes a pie a la Legislatura bonaerense para dar inicio al 154° período de sesiones ordinarias. Tras ser recibido por Verónica Magario, el gobernador vinculó el presente político con la memoria del golpe de Estado de 1976, al que definió no sólo como una tragedia represiva sino como un proyecto económico para desarmar la capacidad industrial. Sostuvo que el ejercicio de recordar no busca quedarse en el pasado, sino evitar que se naturalice la violencia contra la Constitución y la dignidad del pueblo. Kicillof afirmó que, aunque hoy no se vive en dictadura, el país es testigo del ascenso de extremas derechas que atacaron la convivencia democrática y la idea misma de comunidad en diversos puntos del mundo. El mandatario definió a la provincia de Buenos Aires como un «escudo y red» ante el abandono del Estado nacional y denunció «una asfixia financiera sin precedentes». Precisó que la Nación le sacó a los bonaerenses un tercio de su presupuesto anual a través del recorte de fondos para seguridad, educación y obras públicas. Pese a este escenario, reivindicó la gestión provincial y exigió a la Legislatura acompañar el reclamo por los recursos que le corresponden a la provincia, asegurando que la administración responsable permitió sostener hospitales y escuelas en cada rincón del territorio. Puntualmente, Axel anunció beneficios fiscales, regulación de apps y acceso universal a sala de 3 años.
