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Colombia, entre dos proyectos de país

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Pablo Uncos (Desde Bogotá)

Abelardo de la Espriella, candidato de ultraderecha, ganó la primera vuelta y enfrentará a Iván Cepeda en el balotaje. Claves de una elección en la que está en juego la continuidad del modelo progresista impulsado por Gustavo Petro, con impacto regional.

Otra vuelta. Luego de conocerse los resultados, De la Espriella, en Barranquilla, y Cepeda, en Bogotá, ofrecieron discursos ante sus seguidores.

Fotos: Getty Images

La extrema derecha colombiana ganó la primera vuelta electoral y se posiciona como favorita para el balotaje que se celebrará el próximo 21 de junio. El abogado «outsider», Abelardo de la Espriella, del partido «Defensores de la Patria», se impuso en las presidenciales del domingo con el 43,7% frente al candidato oficialista del izquierdista Pacto Histórico, Iván Cepeda, que quedó segundo con el 40,9%. En un clima de polarización creciente, los colombianos deberán elegir entre la continuidad de un proyecto progresista y de expansión de derechos o un salto al vacío hacia las corrientes de derecha extrema, como ya ocurrió en la región con figuras como José Antonio Kast en Chile, Daniel Noboa en Ecuador y Javier Milei en Argentina.


Reacciones
El presidente Gustavo Petro fue el primero en reaccionar. A través de su cuenta de X, el mandatario afirmó que el conteo transmitido durante la jornada electoral «no tiene fuerza vinculante» y sostuvo que sus datos no constituyen una «norma pública». Según Petro, durante la última semana se habría modificado el software utilizado para el conteo y los escrutinios, y que la diferencia entre ambos sería de 800.000 sufragios. El jefe de Estado aseguró que los cambios ocurrieron en tres oportunidades y habló de presuntas inconsistencias en el censo electoral: «Como presidente no acepto los resultados del preconteo», sentenció. Minutos después, su delfín, el senador y candidato presidencial Iván Cepeda se sumó al reclamo: «Hoy obtuvimos diez millones de votos mal contados en Colombia» debido a «un desfase de 885 mil personas o cédulas» en torno al censo electoral. Cepeda además trató de mafioso, misógino y fascista a De la Espriella.

Por su parte, en una puesta de escena que mezcló espectáculo, lujo y vulgaridad, el abogado mediático De la Espriella celebró su victoria en un barco atracado en el malecón de la ciudad caribeña de Barranquilla. Detrás de un vidrio blindado, con camiseta de la selección Colombia, luces proyectadas desde el suelo, humo, drones, y pantalla gigante, el autodenominado «Tigre» envió su mensaje al Gobierno: «No se atrevan a desconocer los resultados de las elecciones porque el pueblo se va a levantar y los van a castigar. Señor Petro y señor Cepeda, son un par de bandidos que vamos a jubilar». Y advirtió: «Vamos a defender la democracia, por la razón o por la fuerza».

También se pronunciaron el expresidente Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), líder del partido Centro Democrático, y su candidata Paloma Valencia, quienes aceptaron la derrota, felicitaron a De la Espriella y anunciaron su apoyo de cara al balotaje. A través de un video, Uribe señaló: «Votaremos por la defensa de la Constitución, de las libertades, de la creatividad individual, de la cohesión social, de la economía fraterna, del Estado pequeño y austero». Más enfática, Valencia abandonó el tono centrista de su campaña y asumió el confrontativo de su rival: «Anuncio mi apoyo a Abelardo De La Espriella para que derrotemos a Cepeda y el comunismo».

Por su parte, los candidatos de centro, como Claudia Lópe y Sergio Fajardo, rechazaron la actitud de Petro y Cepeda, pero advirtieron que el triunfante Abelerdo de la Espriella constituye un peligro para la democracia.


Proyecciones electorales
Pasada la conmoción por el resultado, colombianos de todas las tendencias sacaron la calculadora para el poroteo de votos pensado en la segunda vuelta. En las calles, comercios y lugares de trabajo de Bogotá solo se habla de los resultados del domingo y de las proyecciones para el balotaje. Sobre este punto, la politóloga y profesora de la Universidad Javeriana, Carolina Cepeda, le explicó a Acción que la elección «no está decidida» y que ambos candidatos tienen chances de ganar: «De la Espriella y Cepeda aún no alcanzaron su techo; ambos tienen capacidad de crecer. El resultado de la segunda vuelta dependerá tanto de las alianzas explícitas entre líderes y partidos políticos, pero también las decisiones autónomas de los votantes, especialmente entre los que se identifican con el centro y los que asumen posiciones abstencionistas. El resultado está abierto, y dependerá de que la campaña progresista corrija sus errores».

En cantidad de votos, el 43,7% de De la Espriella son 10.361.473 sufragios, frente al 40,9% de Iván Cepeda, que implican 9.688.348 sufragios. La distancia del 2,8% (673.125 sufragios) no es irreversible, pero el tercer puesto en la elección lo obtuvo la «Gran Coalición por Colombia», alianza de centroderecha encabezada por la uribista Paloma Valencia con el 6,7% (1.639.668 votos). En teoría, la suma entre los votos de «Defensores de La Patria» y «Gran Coalición por Colombia» supera el 50% más 1 de los votos por lo que De la Espriella ya tendría un pie en la Casa de Nariño (sede del Poder Ejecutivo colombiano). Pero no todos los votos de la «Coalición» pertenecen al uribismo. Sobre este asunto, la politóloga Cepeda reflexionó: «Mi sorpresa no fue el triunfo de De la Espriella sino el bajo porcentaje de Paloma Valencia. Es como si hubieran adelantado la segunda vuelta. ¿Quiénes son ese 6,7% de Paloma? ¿La militancia obediente del Centro Democrático o votantes de centro que aportó el compañero de fórmula de Paloma Valencia?». Se trata de Juan Daniel Oviedo y todas las miradas apuntan a él y a sus votantes.

Oviedo saltó a la fama durante la pandemia por el covid-19, cuando dirigía el Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia (DANE). En esas alocuciones demostró un carisma y una autenticidad que daban confianza al público. En 2023, quedó tercero en las elecciones para la Alcaldía mayor de Bogotá. Finalmente, el pasado 8 de marzo, quedó segundo, detrás de Paloma, en la interna de la «Gran Coalición por Colombia» con 1.255.510. Oviedo es un miembro reconocido de la comunidad LGTBI y un hombre de espíritu liberal que hizo gala de la honestidad y de sus «peridicazos» (castigos) contra los autoritarismos. Se espera que sus votantes no migren automáticamente hacia un candidato antiderechos y antidiversidad como De la Espriella. El próximo domingo 21 de junio se descifrará el enigma, en una elección que impactará fuerte en la región, hoy en disputa entre proyectos antagónicos.

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