8 de junio de 2026
Referentes de instituciones financieras cooperativas de todo el mundo expusieron en la sede de la ONU sobre el rol estratégico del sector. Presencia de Carlos Heller y Ariel Guarco.

Lema. «Impulsando un crecimiento inclusivo y equitativo» fue la consigna de la convocatoria.
En el marco del Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible (HLPF) de Naciones Unidas, se realizó en la ciudad de Nueva York el Simposio Internacional sobre Instituciones Financieras Cooperativas, bajo el lema «Impulsando un crecimiento inclusivo y equitativo». El encuentro reunió durante dos jornadas a representantes de bancos cooperativos, cooperativas de crédito, mutuales, organismos internacionales y referentes del movimiento cooperativo mundial para debatir el papel estratégico de las finanzas cooperativas en el desarrollo sostenible. Entre los representantes de la comitiva argentina estuvieron Ariel Guarco, presidente de la Alianza Cooperativa Internacional y de Cooperar, y Carlos Heller, presidente del Banco Credicoop.
Las instituciones financieras cooperativas (IFC) fueron presentadas en el marco del encuentro como actores clave para ampliar el acceso al crédito, fortalecer las economías locales y promover modelos financieros centrados en las personas. En un contexto global atravesado por desigualdades, crisis climática y concentración económica, el simposio puso en valor el aporte de las cooperativas para construir sistemas financieros más democráticos, inclusivos y arraigados en los territorios.
El evento se organizó en torno a tres grandes ejes: competitividad y acceso al capital; inversión, intersectorialidad e impacto; y gobernanza, regulación y enfoque centrado en las personas. Además, se propuso avanzar en una hoja de ruta alineada con el Compromiso de Sevilla sobre financiación para el desarrollo y la Declaración Política de Doha sobre inclusión y protección social.
Durante la apertura, el presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), Ariel Guarco, destacó el rol transformador de las finanzas cooperativas frente a los desafíos contemporáneos. «Las instituciones financieras cooperativas son una herramienta estratégica para construir sociedades más equilibradas, más inclusivas y más pacíficas», afirmó el dirigente.
Guarco remarcó además que «cuando una cooperativa financiera moviliza ahorro local para sostener producción local, está construyendo paz», y sostuvo que el desafío actual no es solamente ampliar el financiamiento sino «otro modo de financiar el desarrollo», basado en la democracia económica, el compromiso territorial y la sostenibilidad.
El dirigente también planteó la necesidad de avanzar en marcos regulatorios que reconozcan la especificidad del modelo cooperativo y advirtió sobre los riesgos de la concentración tecnológica y financiera. En ese sentido, llamó a «innovar desde una matriz cooperativa», incorporando herramientas digitales sin resignar valores democráticos ni autonomía.
Uno de los paneles destacados contó con la participación de Carlos Heller, quien abrió su intervención remarcando «la disfuncionalidad sistémica de un mundo rico que fabrica pobres, de un desarrollo científico sin precedentes con la mezquindad de su aplicación». Estas palabras, señaló, habían sido las que expresó en 2012, también en la ONU, y alertó sobre su vigencia al día de hoy.

Argentina, presente. Guarco y Heller brindaron su mirada sobre la actualidad del cooperativismo y las finanzas cooperativas.
Asimismo, Heller repasó la historia del cooperativismo financiero argentino y las luchas para preservar la forma jurídica cooperativa dentro del sistema financiero nacional. Recordó la resistencia impulsada frente a proyectos normativos que excluían a las cooperativas de la actividad financiera y señaló que aquella movilización permitió sostener la existencia de entidades cooperativas en el sector.
El presidente de Banco Credicoop destacó especialmente la experiencia del cooperativismo financiero argentino y explicó que «nuestra gran experiencia es haber desarrollado lo que llamamos el modelo integral de gestión, que parte de la idea de que las cooperativas son de los asociados y de las asociadas». También subrayó que el funcionamiento institucional del banco combina metas comerciales con objetivos sociales.
A la par, mencionó el desafío de los avances tecnológicos, un factor que afecta particularmente a la actividad financiera, dado que elimina el contacto de los asociados con las sedes físicas de las entidades. «Decimos hoy que la síntesis de nuestra gestión es la sumatoria de tecnología más parrilla, si nos quedamos solo con la tecnología, la distancia entre nosotros y los asociados se hace muy grande. La parrilla, el lugar donde se hace un asado, como símbolo de encuentro, es lo que nos diferencia». Y agregó: «Sin eso, perdemos lo que nos identifica, perdemos el valor esencial de nuestro modelo. Los asociados ya no necesitan ir a la filial para hacer una operación bancaria, pero es bueno que encuentren que ahi va a haber una actividad cultural, una actividad recreativa, que habrá algo que lo motiva a seguir manteniendo ese vínculo».
A lo largo del simposio se insistió en que las finanzas cooperativas representan una alternativa concreta frente a modelos basados exclusivamente en la especulación financiera. Las cooperativas fueron reconocidas como herramientas capaces de fortalecer el trabajo decente, la producción local, la inclusión financiera y el desarrollo comunitario, especialmente en regiones y sectores históricamente relegados.
El encuentro dejó además una fuerte convocatoria a profundizar la articulación entre cooperativas, organismos multilaterales, Gobiernos y actores sociales, en un contexto internacional donde el cooperativismo busca consolidar su presencia en los grandes debates sobre desarrollo, sostenibilidad y paz.
