17 de junio de 2026
De los nietos apropiados durante la dictadura a las familias separadas por políticas migratorias o redes de tráfico, la pregunta por la identidad se vuelve hoy más actual que nunca.

Nueva York. Niños migrantes separados de sus familias salen de la ONG Cayuga usando máscaras para proteger su privacidad.
Foto: Getty Images
«La restitución de la identidad es un proceso continuo. Siento que todo lo que hice desde el instante en que me empecé a enterar de cuál era mi verdadera identidad tuvo que ver con decidir a partir de eso. Todos los días ejerzo este derecho en todo lo que hago, a partir de haber sabido la verdad y haber construido algo con eso», dice Manuel Gonçalves Granada. Hijo de Ana María del Carmen Granada y Gastón Roberto José Gonçalves, ambos desaparecidos por la última dictadura cívico-militar, Gonçalves Granada restituyó su identidad en 1997 gracias al trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo. «En la palabra identidad se condensan muchas cosas que tienen que ver con tu pasado y el de otras personas. Vos te criaste con una mamá y un papá, pero tu mamá y tu papá biológicos eran otros, transitaban otros espacios, conocían gente y hacían cosas que vos no tenías incorporadas para nada como parte de tu horizonte o tu razón de ser», señala.
Hoy Gonçalves Granada es miembro de la Comisión Directiva de Abuelas ‒fue el primer nieto en incorporarse‒ y es el responsable a cargo de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad, CoNaDI. Este organismo estatal, que está sufriendo fuertes embistes y recortes por parte del Gobierno, fue creado en 1992 a partir de un pedido de Abuelas. Su trabajo es fundamental para garantizar el derecho a la identidad y la búsqueda de los casi 500 nietos y nietas robados por la última dictadura cívico-militar. Hoy son 140 los casos resueltos, pero aún falta encontrar más de 300.
La misma pregunta
La investigadora Nara Milanich ‒doctora en Historia Latinoamericana en la universidad de Yale y autora del libro ¿Quién es el padre?‒ habla sobre lo que llama «la prehistoria» del derecho a la identidad. «En el siglo XIX no hay un discurso sobre el derecho de los niños a saber quién es su progenitor. Algunas de esas ideas surgen a partir de la década del 10, del 20, en un contexto en el que nacen muchísimos niños fuera del matrimonio, entonces la identidad es un problema. La identidad del padre es, supuestamente por lo menos, desconocida según la ley», dice.
Carolina Villella, coordinadora del área jurídica de Abuelas, señala que la historia del reconocimiento del derecho a la identidad como tal es inseparable de la historia de Abuelas y de los desafíos que debieron enfrentar hasta lograr la inclusión de los artículos 7, 8 y 11 en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. «Estos artículos hablan sobre el derecho de los propios niños y niñas de tener un nombre, adquirir una nacionalidad y en la medida de lo posible, conocer a sus padres y ser cuidados por ellos. Buscan garantizar los derechos de los niños y niñas a conocer sus orígenes, pero también a tener la posibilidad de ser criados en el marco de sus familias biológicas», señala la abogada.
Hoy el delito de sustracción de la identidad sigue siendo un grave problema a nivel mundial, relacionado muchas veces con la violencia estatal. Por citar algunos ejemplos: los miles de bebés robados durante el franquismo en España, hoy adultos, que continúan sin conocer su verdadero origen; a fines del 2025 cobró relevancia en los medios la situación de miles de niños en Siria que fueron separados de sus familias y aún se desconoce su paradero. En Estados Unidos, las leyes migratorias de Trump en su primer mandato generaron otro hito del horror: en 2018, familias migrantes fueron separadas de sus hijos en la frontera con el único objetivo de hacer desistir a quienes quisieran llegar al país del norte. Milanich cuenta que, en aquel momento, más de 4.200 niños fueron arrancados de sus padres, despojándolos de su identidad. Durante ese tiempo, junto a la historiadora Fanny García, crearon el proyecto Separated, donde armaron un registro de casos y entrevistaron a padres y madres que buscaban a sus hijos. Por aquellos días, recuerda, se conectó con investigadoras argentinas y con Abuelas de Plaza de Mayo para conocer su experiencia. Hoy, dice, la mayoría de esas familias han vuelto a reunirse, pero la situación es muy delicada todavía y la amenaza de separación persiste en el marco del Gobierno de Donald Trump.
La coordinadora jurídica de Abuelas cuenta que tanto Siria como España están hoy litigando en Argentina. «Para crímenes de lesa humanidad existe la jurisdicción universal, que es una herramienta muy importante en casos donde hay impunidad en los países en los que ocurren los delitos, porque permite que se puedan iniciar las investigaciones y sean juzgados en otros países. Argentina tiene muchas fortalezas por su trayectoria para el juzgamiento de los delitos de apropiación, que tienen que ver con la sustracción, retención y ocultamiento de menores y la supresión de identidad», afirma. Habla también de un punto bisagra en materia de derecho a la identidad: el Acuerdo de Solución Amistosa celebrado ante la CIDH en el 2009 a partir del caso Bauer-Pegoraro. Allí se incluyó, por ejemplo, la necesidad de reformar el Código Procesal Penal de la Nación para que se regule la extracción de muestras de ADN para el cotejo, y se contempló el derecho de los familiares que buscan en tanto víctimas en los casos de sustracción de identidad.
Circuitos preestablecidos
La pregunta que las Abuelas hicieron a la sociedad interpeló a muchos, y aún hoy son miles quienes se acercan a la institución para buscar sus orígenes. En muchos casos, se trata de personas que han sido víctimas de sustracción de identidad, pero no en el marco del terrorismo de Estado.
«Lo que generó la búsqueda de las Abuelas fue también conocer una problemática preexistente: el tráfico de niños y niñas, que ya existía en el país. Los casos de apropiación vinculados al terrorismo de Estado se asentaron sobre prácticas que tenían circuitos preestablecidos», señala Carolina Villella y apunta que hay estudios exhaustivos sobre este tema realizados por las investigadoras Carla Villalta y Sabina Regueiro.
Manuel Gonçalves Granada habla de las nuevas herramientas para acompañar estas búsquedas por fuera de la problemática de la dictadura. Destaca que a partir de las consultas recibidas en Abuelas y en la CoNaDI a lo largo de su historia, este organismo logró restituir la identidad de más de 2.000 personas: «En el trabajo que dio como resultado hasta hoy el encuentro de 140 nietos víctimas del terrorismo de Estado, se fueron resolviendo también otras búsquedas de gente que no era hija de desaparecidos, pero se acercaba con dudas y a partir del análisis y cotejo en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) se encontraba que tenía un hermano o hermana, o una madre viva», cuenta Gonçalves Granada. Atendiendo a esta demanda, desde 2018 en CoNaDI se empezó a pensar y trabajar en metodologías específicas para abordar estos casos, teniendo en cuenta sus particularidades y también las herramientas disponibles, limitadas, de acuerdo a los recursos del BNDG y la base que maneja. Así fue como se empezó a consolidar un área de atención a madres que buscan a sus hijos y solo en los últimos cinco años, cuenta, se han resuelto 56 casos de madres vivas que se encontraron con sus hijos.
«Las Abuelas siempre tuvieron la impronta de aportar a otras causas y de que lo que pasó en Argentina no se repita nunca más en ningún lado», dice Gonçalves Granada. La institución trabajó desde sus orígenes en conjunto con El Salvador, Colombia, México o Chile. La experiencia argentina sigue siendo ejemplo para muchos países y desde Abuelas y CoNaDI se trabaja transmitiendo saberes para resolver otros casos. En España, por ejemplo, están intentando sancionar una ley similar a la que existe aquí. Así, señala Gonçalves Granada, mientras en nuestro país se vuelve un desafío mantener los recursos conquistados, desde otros países se mira a Argentina como un faro en materia de derechos humanos, donde una de las luces más potentes es la de Abuelas.
