1 de julio de 2026

En los últimos años, los avances del movimiento feminista despertaron reacciones que buscan desacreditar la palabra de las víctimas de violencia de género. En ese contexto, cobró fuerza el discurso de las supuestas «falsas denuncias», utilizado para sembrar desconfianza, pese a que las estadísticas muestran que esos casos son excepcionales. Mientras tanto, el verdadero problema sigue siendo la enorme cantidad de situaciones de violencia que nunca llegan a denunciarse.
Como respuesta a ese escepticismo, ganó visibilidad la consigna «Yo te creo, hermana», entendida como una invitación a escuchar antes que desconfiar y a fortalecer las redes de acompañamiento, las políticas públicas y el compromiso colectivo para garantizar el acceso a la Justicia y combatir las desigualdades de género. El testimonio de Florencia Avellone, abogada de la Universidad Torcuato Di Tella y formada en la Maestría en Género, Sociedad y Políticas de Flacso.
Por Mariana Anzorena
Edición: Ernesto Horvath
