6 de agosto de 2026
Según la investigación de Human Rights Watch (HRW), Israel habría cometido un “crimen de guerra» con el ataque que mató a la periodista libanesa Amal Khalil e hirió a su camarógrafa Zeinab Faraj en abril. «Las pruebas demuestran claramente que el Ejército israelí sabía, o debería haber sabido, que Faraj y Khalil eran civiles, pero las atacó de todos modos y, posteriormente, impidió durante horas que los paramédicos las rescataran», afirmó HRW en un comunicado, en el que tildó lo sucedido de «ataques aparentemente deliberados contra civiles» que constituirían «crímenes de guerra». De acuerdo con Ramzi Kaiss, investigador de HRW para el Líbano, «el Ejército israelí afirma que no tiene a periodistas como objetivo, pero los hechos y las pruebas demuestran que lo ha hecho en repetidas ocasiones. Amal Khalil y Zainab Faraj son las últimas víctimas de una larga serie de ataques de este tipo». El incidente ocurrió el pasado 22 de abril en la localidad de At Tiri, del distrito de Bint Jbeil, en el sur del Líbano, cuando las reporteras en cuestión se refugiaron en un edificio tras el bombardeo de un vehículo cercano.
