4 de octubre de 2024
Si bien Conditi considera que nunca hubo un plan estratégico para el aprovechamiento de las posibilidades del ferrocarril, destaca el intento que en su momento tuvo el entonces presidente Néstor Kirchner de traer el tren de alta velocidad a nuestro país. El especialista asegura que, aunque la idea «generó mucha controversia», este tipo de trenes podría significar una oportunidad única: «El tren es el transporte del futuro, con mayor sostenibilidad ambiental y menos siniestralidad. Por lo cual cada vez hay más crédito internacional y más fomento financiero. Si Argentina tuviera la audacia de apostar los próximos diez años a la instalación de ferrocarriles de alta velocidad y la producción atada a ese modelo ferroviario, podría construir un “pequeño EMBRAER”, como hizo Brasil con la producción de aviones. Y transformarse en un actor competitivo para proyectos que ya estan anunciados internacionalmente». Así destaca el corredor Rosario-Buenos Aires-Mar del Plata con una demanda que puede hacer justificable la inversión, además de la oportunidad de fortalecer la integración del Mercosur, como sucedió en la Unión Europea: «Hay que pensar al ferrocarril como una herramienta para la integración social, además de la comercial. Con Paraguay, por ejemplo, compartimos un corredor binacional que une Posadas con Encarnación».
De esta manera aparece el ejemplo de España: «El presidente de Renfe, la empresa ferroviaria nacional del Estado de España, cuenta que cuando ellos se sumaron al proyecto de alta velocidad en 1992 había mucho escepticismo. En ese momento el ferrocarril allá estaba considerado como no fiable, para los sectores de bajos recursos y la gente prefería viajar en colectivo y en avión. La alta velocidad cambió eso, hoy el tren pasó a ser la principal alternativa para la mayoría. Es muy parecido aquello a lo que nos pasa hoy 40 años despues en Argentina. Podemos destruir el patrimonio que construyeron generaciones en Argentina o pensar estratégicamente la potencialidad del ferrocarril en nuestro país acorde a las necesidades del siglo XXI».
