28 de enero de 2026
Según el último boletín de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), aumentó un 0,5 por mil nacidos vivos la tasa de mortalidad infantil y neonatal, considerada el indicador más sensible de la situación social de un país: pasó de 8 por mil en 2023 (el número más bajo registrado) a 8,5 en 2024. De acuerdo con el anuario de Estadísticas Vitales 2024, es decir, el mapa de los nacimientos y defunciones del país agrupados por edad, género, ubicación geográfica y causa de muerte durante el 2023, con 460.902 nacidos vivos, fallecieron 3.689 menores de un año; en 2024, con 413.135, ese número fue de 3.513. La tasa de mortalidad infantil (TMI) expresa cuántos bebés mueren antes de cumplir un año por cada mil que nacen vivos en un año determinado. La nutrición, el acceso al agua potable, la vacunación o la atención primaria suelen ser las barreras de protección que fallaron para que la TMI suba.
