30 de mayo de 2026
Nacida en Mataderos en 2001, la banda mantiene una identidad autogestiva y barrial. El arte colectivo como sello y horizonte.

La opción solidaria. Los músicos resaltan la importancia de elegir el cooperativismo como forma de funcionamiento.
Foto: prensa
El sótano de una pizzería de Mataderos fue el primer escenario de Nagual. La banda dio sus primeros pasos en 2001, junto con otras bandas de rock de los márgenes de la Capital.
Se conformó en cooperativa recién 22 años después de su debut, pero sus integrantes sienten que siempre lo fueron. «En esa pizzería comíamos algo y armábamos unas zapadas en el sótano. Se llevó una batería, un bajo, todo entre amigos. Ahí se empezaron a armar algunas bandas, entre esas Nagual», recuerda el cantante y líder de la banda, Ciriaco Viera.
Nagual llena estadios y ya tocó con La Renga, Los Gardelitos y Willy Quiroga. Pero esa popularidad no les impide mantener un sello independiente y precios económicos en sus entradas. «No queremos que nadie se quede afuera por no tener plata».
«Nagual es una banda independiente, que siempre trató de manejarse con tickets económicos, de hecho, hasta hace un par de años manteníamos precio de tickets anuales, populares, seguimos intentando hacer eso. Producimos nuestros shows, invertimos en escenografía, pantallas, luces y sonido, pero eso no lo reflejamos en las entradas porque queremos que sean populares, que todo el mundo venga», asegura Agustin Artale, baterista de la banda.
Tocaron en Obras, en el Estadio de Malvinas Argentinas y en el Luna Park, pero sin dudas el momento bisagra fue su primer Teatro de Flores, el lugar donde antes ellos habían visto a tantas bandas. «Ese día tomamos conciencia de lo que estábamos logrando, después vino Obras y después el Luna Park, y ya todo fue un sueño impensado y maravilloso del que no nos queremos despertar», dice Agustín. Para el batero de Nagual, haber llegado hasta esos lugares siendo una banda independiente, es un logro. «En este camino todo se hace cuesta arriba, no es fácil y lo hacemos día a día, logramos crecer artísticamente».
Voz y voto
En paralelo al crecimiento en el aspecto artístico, se encontraron con el desafío de ordenar la parte administrativa y legal del proyecto. «Empezamos a averiguar con las bandas amigas y llegamos a la conclusión de que el formato cooperativo era el más apropiado para nosotros. No estábamos en tema de lo que es una cooperativa, sabíamos que La Delio Valdez y La Chancha Muda lo eran, entonces empezamos a interiorizarnos y nos dimos cuenta de que nos veníamos manejando como cooperativa sin serlo de forma oficial. Acá todos tenemos voz y voto, todos decidimos dónde tocar, dónde grabar, con quiénes. Esas decisiones colectivas ya se tomaban así. De alguna manera, siempre fuimos una cooperativa», comenta Agustín sobre Libres, el proyecto autogestivo que formaliza Nagual. Y agrega: «Nos empezamos a empapar en este mundo, en el que nos sentimos cómodos, porque creemos que es la manera. Nos costó. Estamos aprendiendo todavía. El Banco Credicoop nos ayudó mucho en los primeros pasos para entender este formato y así fuimos tomando nuestro propio camino».
Fusión de estilos
«Hacemos rock pesado, pero a mí me gusta mucho el folklore, entonces también meto folklore. Realmente hacemos lo que nos gusta musicalmente. Se dio así, cada uno viene de su palo y cuando nos juntamos a tocar cada uno mete su condimento ahí y sale una linda comidita», comenta Ciriaco Viera cantante de la banda.
Además de Agustín en batería y Ciriaco en voz y guitarra, esta banda de rock fusionado con folklore está integrada por David Gagliardi en saxo, Facundo Terry en primera guitarra, Fachu Zabia en bajo y Federico Belay en guitarra.
Nagual acaba de lanzar Libres, su sexto álbum de estudio. Son diez canciones que reflejan su presente, su evolución artística y su mirada sobre el mundo que los rodea. «Este disco representa lo que somos hoy, lo que sentimos y lo que queremos decir», asegura Ciriaco. El «sueño del pibe» se concretó en este disco con el nivel de invitados que consiguieron reunir: «Chizzo» y el «Tete» de La Renga, Willy Quiroga de Vox Dei, Alejandro Medina, Micky Rodríguez y Sergio Colombo de los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, entre otros.
El disco es el corolario de una carrera de más de dos décadas. En diciembre de 2004 editaron su primer álbum de manera independiente. En septiembre de 2005 salió el EP titulado Mi sitio. En 2007 grabaron Guerrero, segundo trabajo de estudio, y recorrieron varios escenarios del conurbano bonaerense y Capital Federal. En 2009 lanzaron Pacto de sangre, tocado en vivo a mediados de julio en The End ante más de mil personas. Al año surgió su primer video: «Felicidad». El 22 de enero de 2011 abrieron el show de La Renga en Tandil y en junio de 2012 realizan su primer concierto en El Teatro de Flores.
«Todos la estamos pasando mal»
«Nosotros asumimos nuestro rol como comunicadores sociales, no solo en nuestra música, si no en cada uno de nuestros actos como banda, desde los precios de las entradas hasta el manejo dentro del grupo humano. Actualmente, en nuestro rubro es difícil encontrar apoyo del Estado, pero no solo pasa en el ámbito de la música y la cultura en general. En realidad, son pocos los que están bien en este país, la mayoría de la gente la está pasando muy mal. Es muy difícil para todos», opina Agustín.
El estallido de 2001 y todo lo que ese hecho histórico gestó los conecta directamente con cierta conciencia social que militan desde su arte, que es parte de la idiosincrasia de la banda y llega hasta hoy. «Todo nos remonta a nuestro origen. Creemos –añade Ciriaco Viera– que estamos en una época similar al 2001, donde fue el nacimiento de la banda, que fue una época muy difícil a nivel país».
Agustín coincide con el paralelismo entre la actualidad y la época en que se fundó Nagual. Y cree que ese nacimiento los marcó en sus ideas: «Como comunicadores, tratamos de transmitir al público nuestra manera de pensar y ver las cosas. Siempre desde nuestro lado: la música, siempre acompañando las luchas en las que creemos».
