14 de julio de 2026
La histórica autopartista cordobesa Crucianelli, que supo ser proveedora de terminales como Renault e Iveco, soldó los portones y no permitió la entrada del personal a la planta. Así, dejó sin trabajo a 21 empleados, uno con más de 35 años de antigüedad. Debe salarios, aguinaldo, vacaciones, aportes, todo. Los trabajadoresw denuncian que los dueños, Marcelo, Patricia y Mariela Crucianelli, huyeron de «forma clandestina». No les avisaron nada, ni dejaron un cartel pegado, ni dieron señales de cómo serán las desvinculaciones. La firma nada tiene que ver con Talleres Metalúrgicos Crucianelli, una empresa santafesina seria dedicada a la maquinaria agrícola. La empresa que cerró es una autopartista que se especializaba en estampados de piezas de chapa y conjuntos soldados.
