22 de diciembre de 2021
Pablo Araujo tiene 34 años y hace ocho creó PuroScrap, una empresa dedicada al tratamiento y reutilización de rezagos industriales y residuos electrónicos en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas. Pero a su iniciativa buscó sumarle algo más a raíz de su propia experiencia de vida: quienes hoy integran el proyecto son personas que han salido de prisión: «Lo primero que hice fue ofrecerles trabajo a dos compañeros que habían salido en libertad y en ese momento se empezó a gestar esta idea. Como empresa que tiene una arista social, ¿qué mejor que dar cupos de trabajo a un sector tan vulnerable como los exdetenidos?».
