Política | DESGASTE MILEISTA

Los límites del relato libertario

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Alberto López Girondo

Con un marco de caída de imagen presidencial registrada en todas las encuestas, fisuras en el apoyo juvenil y tensión social en aumento, el Gobierno apura privatizaciones y acelera el desguace estatal. 

INTI. Protesta en la sede del organismo por los despidos anunciados por el ministro Sturzenegger.

Foto: Guido Piotrkowski

Una lectura apresurada de lo que se vive en estos momentos dramáticos para el país dice que la grieta entre dos argentinas no hizo más que profundizarse con la llegada de Javier Milei al Gobierno. Un «cambio de régimen» que pretende socavar los pilares en que se construyó el país en el que la población actual vivió desde la cuna y que la sociedad soporta entre sorprendida y resignada.

Pero están pasando cosas que revelan algo bastante más profundo y que quizás todavía esté en gestación. Algunos datos: las encuestas muestran la caída en picada del apoyo a la gestión libertaria, mientras baja la influencia del oficialismo en las redes sociales, crece el rechazo a las políticas de ajuste perpetuo y ya los jóvenes no son un «territorio» conquistado para La Libertad Avanza, como lo manifestaron miles de chicos de escuelas secundarias porteñas obligados a asistir a un encuentro de «emprendedores» en el Movistar Arena.

¿Perciben esto las élites que sostienen este proyecto y las autoridades a cargo de concretarlo? Sin dudas, por eso integrantes del «círculo rojo» buscan algún candidato alternativo con vistas al 2027. Por si fuera poco, la celeridad con que están desguazando lo que aún queda del Estado es una señal de que temen que se terminen los tiempos para el despojo. La avidez de integrantes del Gobierno por la rapiña también quiere decir algo. A las denuncias por la criptoestafa, las coimas en Andis, las propiedades y viajes de Manuel Adorni, los generosos y exclusivos créditos del Banco Nación et al, se sumó esta semana una investigación al jefe de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Andrés Vázquez, por propiedades y empresas off shore no declaradas.


Todo en venta
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sigue haciendo escombros con todo lo que toca. Ahora apuró el despido de más de mil trabajadores y el recorte de unos 900 servicios que brinda el INTI, golpe mortal para la industria nacional que, como una metáfora, fue implementado con gendarmes y represión a los trabajadores.

Al mismo tiempo, busca reducir a la inoperancia al Servicio Meteorológico Nacional, con los riesgos que eso implica, en principio, para la aeronavegación. Como será que el meteorólogo del canal TN Matías Bertolotti salió a explicar por qué ya no brinda información sobre el clima en su espacio de la noche. 

Cierto que algunos de los servicios podrán ser cubiertos –con otros costos, por cierto– por privados, no menos codiciosos o incluso ligados a funcionarios. Además, la destrucción incluye a profesionales que quieran formarse para áreas que este proyecto descarta. Así, según la periodista especializada Nora Bär, 438 profesores de la facultad de Ciencias Exactas de la UBA –uno cada dos días desde el 10 de diciembre de 2023– renunciaron por los salarios que perciben. 

En el modelo de La Libertad Avanza, quizás el modelo de persona adecuada para un puesto en una planta nuclear sea el inefable Homero Simpson y ya no haga falta ningún conocimiento. Basta con ver la designación de Ezequiel Acuña, un joven tuitero de 23 años y cofundador de La Derecha Diario, como subgerente de responsabilidad social empresaria de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), la empresa estatal que gestiona las centrales atómicas nacionales, lugar al que llegó con apenas un secundario completo, pero con un sueldo de 13.000.000 millones de pesos.

Para fines de año, el Gobierno pretende haber privatizado por lo menos ocho empresas públicas: Transener, el Ferrocarril Belgrano Cargas, Intercargo, las centrales térmicas Manuel Belgrano y General San Martín, hidroeléctricas de Mendoza, Salta, San Juan, Tucumán y Chubut, Tandanor, Casa de la Moneda y Aysa. En una entrevista con Infobae, Diego Chaher, a cargo de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, no pudo ser más explícito. «El objetivo es vender todo. Todas», dijo, Con un agregado: «Estamos madurando las condiciones previas para que, si alguien quiere venir a reestatizar AySA, por ejemplo, le salga carísimo al país y tenga que enfrentar penalidades internacionales». El triunfador de una guerra contra la Argentina quizás hubiese sido más prudente.


Adoctrinamiento fallido
Se recuerda las campañas para que los padres denuncien maniobras de adoctrinamiento llevadas a cabo en los Gobiernos de Mauricio Macri por Patricia Bullrich, ahora en el espacio LLA como senadora porteña. Las acusaciones hacían hincapié en la enseñanza de historia argentina –los canales Paka Paka o Encuentro de aquel entonces son ejemplos– o materias como Educación Sexual Integral (ESI).

Pues bien, esta semana ocurrió un hecho que sorprendió fuertemente. La Experiencia Endeavor Sub20 es un encuentro que reúne a jóvenes «para escuchar historias reales de emprendedores y referentes, con el objetivo de inspirarlos a construir su propio camino sin necesidad de tener todo resuelto desde el inicio». Es obra de la Fundación Endeavour, creada en 1997 por los estadounidenses Linda Rottenberg y Peter Kellner junto con los argentinos Eduardo Elsztain y María Eugenia Estenssoro.

Esos encuentros se realizan para alumnos de escuelas secundarias porteñas del último año de la cursada y por el tamaño de la convocatoria, en el Movistar Arena. Este martes eran 12.000 jóvenes.

¿Fueron para ver si encontraban una salida laboral, querían ver a la cantante María Becerra, anunciada como frutilla del postre? Muchos podrían haber ido con esos alicientes. Pero los muchachos terminaron contando que si no iban el colegio les ponía falta. ¿Por qué se conoció esa información? Por los abucheos que recibieron algunos de los participantes. El que más resonó fue el que le propinaron a Ariel Sbdar, cofundador y CEO de Cocos Capital, una plataforma de inversiones. Fue tal el «rugido de las tribunas» que Sbdar no pudo hablar. Le gritaban «vendepatria», y él, sorprendido, preguntaba el por qué de ese epíteto. La admiración de los expositores por la cultura y el «emprendurismo» estadounidense pudo haber sido una razón.

Pero Sbdar había difundido fuertes elogios a la cripto $Libra el 14 de febrero de 2025, minutos antes de que todo se fuera al demonio. «Estamos más concentrados en la grieta en todos lados, en vez de concentrarnos en avanzar como país», quiso defenderse el financista a la salida del estadio cubierto.

A lo mejor si le acercaran esta entrevista de Futurock las cosas le quedarían más claras. El que habla es un chico del colegio Mariano Acosta. «Ariel Sbdar nos subestimaba y nunca analizó la posibilidad de que los pibes supieran que es un garca. La mayoría fue por María Becerra. Nos pusieron a gente a hablar de los ideales estadounidenses y nos usaban para mostrar “la cantidad de estudiantes interesados en los emprendimientos”. Quisimos que se notara que no avalamos eso». 

Para colmo, Becerra tampoco comulgó con el mensaje que esperaban los organizadores. «Cualquiera que trabaja –un médico, una maestra, un policía– y que se formó o incluso arriesga su vida, debería poder vivir con tranquilidad. También pienso que un jubilado no debería verse obligado a seguir trabajando. Hay muchas cosas que siento que están mal distribuidas», dijo la cantautora. Que cerró con una recomendación: «No se dejen subestimar nunca, sin importar la edad que tengan. Son inteligentes, son capaces (…) Infórmense y estudien para que nadie les pase por arriba. Traten de no ser ignorantes en las cosas básicas: conozcan sus derechos, sepan lo que les corresponde y actúen por lo justo», cerró, celebrada con fervor por la multitud. 

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