12 de junio de 2026
Como bien explican los especialistas, la pobreza no solo se mide a través de los ingresos. Tan es así que la reducción de la pobreza por ingresos en Argentina convive con un incremento en los déficits de acceso a derechos sociales básicos. Los principales indicadores de carencia se concentran en la falta de empleo de calidad con seguridad social, el acceso limitado a recursos de salud y la insuficiencia alimentaria, factores que impiden una mejora integral en las condiciones de vida de la población. De acuerdo con el informe «Mayores privaciones sociales en una Argentina con menor pobreza monetaria», publicado en junio de 2026 por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), entre 2024 y 2025, la pobreza medida estrictamente por ingresos descendió del 36,0% al 26,4% de los hogares. Sin embargo, en el mismo período, la proporción de hogares con al menos una carencia social no monetaria aumentó del 65,6% al 67,3%, lo que evidencia que la capacidad de consumo no resuelve las privaciones estructurales. El estudio analiza el bienestar desde una perspectiva multidimensional que abarca seis dimensiones de derechos económicos y sociales.
