1 de junio de 2026

Casa Rosada. La gestión oficial busca la llegada de inversiones extranjeras, sin éxito hasta el momento.
Foto: Getty Images
En los últimos días, el Gobierno nacional se lanzó a una suerte de ofensiva discursiva en el marco de lo que el presidente Javier Milei denomina la batalla cultural contra el kirchnerismo y el populismo.
El ministro de Economía, Luis Caputo –que lleva adelante su tercera gestión en el área–, en una reunión con gerentes y dueños de grandes corporaciones les planteó un duro interrogante a modo de reproche: «Si les facilitamos todo, ¿por qué no invierten?».
En realidad, parece ser una verdadera confesión, ya que asume abiertamente que la política del Gobierno apunta a beneficiar a ese sector empresarial. Sin embargo, la respuesta empresaria no fue acorde a la expectativa del ministro. Le dijeron lo de siempre: bajen más aún los impuestos, teniendo en cuenta que si este es «nuestro» Gobierno, lo lógico es que se acentúe la política a favor de la libertad de empresa, o sea, en «nuestro» beneficio.
En tanto, en el Gobierno nacional sienten un alivio por el apoyo expresado por el Fondo Monetario Internacional a pesar del incumplimiento de las metas que oportunamente fueron pactadas. Asimismo, esperan con ansiedad el inicio del campeonato mundial de fútbol para que genere un alivio en las tensiones, particularmente en lo referente al conflicto social.
Cierto es que el elenco gobernante atraviesa turbulencias políticas por dos razones principales. Por un lado, por las investigaciones judiciales de casos de corrupción y, por otro, por el malestar social derivado de la aplicación de su modelo, potenciado por las reacciones ante el incumplimiento de leyes y fallos judiciales como en los casos de financiamiento del sistema universitario público y los fondos destinados a discapacidad que tienen consecuencias nocivas para la imagen del Gobierno ante la opinión pública.
Datos duros
Acerca de la situación económica y social, fue muy significativo el pronunciamiento del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien habló de una «nube de desmembramiento social», una clara metáfora que sale al encuentro del optimismo discursivo del presidente y su ministro.
Los datos duros de la economía no acompañan el optimismo gubernamental, ya que cerraron 25.000 pymes, se perdieron 265.000 puestos de trabajo registrados, aumentó la morosidad en el sistema financiero y con los prestamistas marginales, subsiste una capacidad industrial ociosa instalada en niveles del 55%, con algunos rubros que llegan al 70%, y un avance del desempleo y de la precarización laboral. A pesar de este cuadro tan agudo, se sostuvieron estos meses los fuertes aumentos de las tarifas de luz, agua y gas, al igual que en trenes y colectivos urbanos y suburbanos.

A dos voces. Caputo y Milei niegan los efectos del ajuste y sostienen una mirada triunfalista de la economía.
Foto: @OPRArgentina
Con todo, para Luis Caputo el actual cuadro de situación «es una gran mentira de los medios de comunicación para hacerle creer a la gente que la está pasando mal»”. Y agregó: «Es un chiste que los diarios hablen de crisis». En la misma línea, el presidente Milei puntualizó que las universidades y los hospitales «siguen estando allí», negando que se les está aplicando «el ajuste más grande de la historia universal», según sus propias palabras, colocándolos en una situación de colapso en su funcionamiento. A su juicio, también «los pobres siguen allí», soslayando las fuertes pérdidas de los salarios frente a los aumentos de los precios de alimentos, tarifas y alquileres.
Ni una menos
Lejos de ensayar cambios para atender el cuadro social, el Gobierno se plantea acentuar su política de privatizaciones, con un particular sesgo hacia la llegada, hasta ahora fallida, de inversores de las multinacionales. En ese sentido plantea la iniciativa de habilitar a los estados extranjeros a la compra de tierras rurales, a la vez que ponen en venta las acciones que YPF tiene de Metrogas, al igual que AYSA, un caso muy preocupante ya que se trata de la provisión de agua potable para la población del área metropolitana. La última novedad en materia de venta de patrimonio público es la decisión de privatizar la estratégica Fabricaciones Militares.
Dado que los resultados del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) son frustrantes, ahora se impulsa un Súper RIGI para intentar que lleguen capitales otorgando nuevos beneficios impositivos.
Por su parte, el rechazo a las políticas oficiales, más allá de la fragmentación política existente en la oposición, se evidencia en trascendentes movilizaciones, como las multitudinarias del 24 de marzo, las universitarias, los feminismos y los jubilados, entre otras.
Esta semana se espera con gran expectativa una nueva marcha convocada bajo la consigna «Ni una menos», en un contexto muy particular. Mientras desde ámbitos oficiales persiste la negación de las políticas de género y hasta se relativiza el concepto de femicidio, la sociedad está conmovida por el cruel asesinato de la niña Agostina en Córdoba. Serán miles, una vez más, en calles y plazas de todo el país, a once años de la primera movilización contra los femicidios.
