26 de julio de 2026
Foreign Tongues
The Rolling Stones
Polydor Records

Sus majestades. Richards, Jagger y Wood llevan décadas caminando juntos.
Foto: Getty Images
Después de generar una gran expectativa con un par de adelantos prometedores («In the Stars» y «Rough and Twisted») en las plataformas de música y video, los Rolling Stones publicaron finalmente su álbum de estudio número 25: Foreign Tongues.
El esperado trabajo de la legendaria banda británica convocó otra vez a invitados de renombre del universo rockero. Uno de los más sobresalientes (como en el disco anterior) es Paul McCartney, pero también hay músicos de la talla de Steve Winwood (Traffic, Blind Faith), Chad Smith (baterista de Red Hot Chili Peppers) y Robert Smith (líder de The Cure), más una intervención de Bruno Mars.
Con producción del prolífico Andrew Watt, quien también fue en 2023 el motor del trabajo anterior (Hackney Diamonds), la nueva entrega de los Stones incluye 14 canciones. Muchas de ellas tuvieron su germen durante las grabaciones de aquel álbum, o incluso antes; precisamente en «Hit Me in the Head» la batería es ejecutada por Charlie Watts durante uno de sus últimos aportes antes de fallecer en 2021. No se trata de ingeniería de sonido sino de una interpretación real que se guardó de aquellas sesiones. En el resto del disco, la batería es responsabilidad de Steve Jordan; aunque en esta ocasión el bajo no está por completo a cargo de Darryl Jones, sino que en algunas canciones Ronnie Wood retoma ese rol como en sus comienzos en el Jeff Beck Group.
Con el clásico diálogo entre guitarras de Wood y Keith Richards que pasean al oyente de un canal a otro, Foreign Tongues tiene el sonido crudo al que nos tienen acostumbrados los Stones, pero al mismo tiempo las piezas recorren un camino sinuoso que va desde el punk de «Mr Charm» – donde van con todo contra el «magnate loco Mr. Musk» y su tecnología–, al country de «Ringing Hollow». Otro tema bien rockero que destaca, con su coro melancólico y las hermosas líneas de bajo que aporta McCartney, es «Covered In You».

En «Divine intervention» la banda retribuyó en cierto modo el fanatismo que tienen los argentinos por los Stones: el videoclip está filmado por completo en el Puente Alsina; y musicalmente es una prueba acabada de que, aún con sus años a cuesta, continúan siendo una máquina arrolladora de rock and roll. Otro guiño a Argentina es el videoclip de «Jealous Lover» –un tema con aires soul– en el que actúa Anya Taylor-Joy que, aunque estadounidense, pasó su infancia en San Isidro.
Tampoco podía faltar el tema interpretado por Richards («Some of Us»), esta vez una balada cantada con su voz quebrada y el soporte en los coros del propio Jagger. El tono nostálgico lo aporta otra hermosa balada, «Back In Your Life», con un solo de Wood al final que electriza («Come on, Ronnie», lo alienta Jagger a micrófono abierto).
Pero no todo el material es original de la banda, también se dieron el lujo de presentar sus propias versiones de «Beautiful Delilah», de Chuck Berry; y de la popular «You Know I’m No Good» de Amy Winehouse. La portada fue diseñada por el artista estadounidense Nathaniel Quinn, que fusionó en un collage –de estilo surrealista, inspirado en el pintor Francis Bacon– los rostros de Richards, Jagger y Wood. En cierta forma Adrew Watt –quien también es productor de McCartney– ayudó en estos dos últimos álbums a reinventar el propio sonido de los Stones y traerlo a la superficie, en un siglo donde a veces la música se ahoga entre bases rítmicas machacantes y sonidos electrónicos. La lengua extranjera que hablan los Stones desde 1963 es bien comprendida por los millones de fans de todo el mundo: es una música que siempre, en el momento más inesperado, nos pone la piel de gallina. Absolutamente nada mal para unos tipos que superan los 80 años y han atravesado indemnes más de seis décadas de sexo, drogas y rock and roll.
