24 de mayo de 2026

1994. Apyme participó en la marcha federal que confluyó en Buenos Aires desde La Quiaca y Ushuaia bajo la consigna «Por una Argentina para todos».
Foto: archivo Acción
Un 15 de mayo de hace 39 años nacía en la ciudad bonaerense de Avellaneda la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME). Creada por un grupo de pymes vinculados al movimiento cooperativo nucleado en el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC) con el propósito convocante de luchar por la derogación de la Ley de Entidades Financieras, sancionada durante la dictadura cívico-militar, rémora nodal de las políticas diseñadas por José Alfredo Martínez de Hoz.
Resulta oportuno repasar los objetivos de la organización plasmados en su declaración de principios: «APYME tiene como propósito nuclear a los pequeños y medianos industriales, comerciantes, prestatarios de servicios y productores agrarios con el fin de promover la defensa de los intereses comunes, en el marco de la consolidación democrática y el logro de la independencia económica (1987)».
¿Cuáles son esos intereses comunes, que se mantienen vigentes desde hace 39 años? Entre otros, el fortalecimiento del mercado interno y externo, la necesidad de políticas crediticias adecuadas para el sector, una política tributaria justa y equitativa, una ley de fomento y protección de las pymes, urbanas y rurales, modificación de la mencionada Ley de Entidades Financieras y un rol activo del Estado nacional en políticas públicas para la defensa de la soberanía económica.
Precisamente, son rasgos distintivos en la trayectoria de APYME su coherencia ideológica, su decidido compromiso en defensa de la soberanía nacional, así como una clara vocación por la profundización de la vida democrática en el país.
Así, en pleno auge de la Ley de Convertibilidad y la ola privatizadora del menemismo, APYME sostenía: «Las pymes están amenazadas por el plan de convertibilidad (cerraron miles de unidades productivas, tanto industriales como del sector agrario) pero también sufren por los efectos negativos de la flexibilidad laboral, el desplome salarial y la caída del mercado interno».
Hitos de una historia
A diferencia de otras entidades gremiales empresarias, APYME procuró siempre jugar un rol de esclarecimiento hacia los empresarios, para que no fueran seducidos por los «cantos de sirena» de las políticas neoliberales (como la timba financiera y la privatización de las empresas públicas). Consecuentemente, la entidad formuló criticas fundadas, pero incorporando propuestas concretas para la solución de los problemas que acucian al empresariado nacional en cada momento histórico.
Al actuar a la vez como corriente de opinión gremial y política, la entidad se orientó a defender las ideas progresistas y democráticas del movimiento cooperativo y del sector del empresariado nacional más vinculado al mercado interno.
En el rico historial político y gremial empresario de APYME aparecen hitos fundamentales como las diferentes propuestas para legislar sobre el fomento y defensa de las pymes, la primera de ellas presentada por el diputado nacional Floreal Gorini en 1996.
Asimismo, APYME trabajó denodadamente para la conformación de espacios antineoliberales, como fue el Congreso de la Cultura, el trabajo y la producción, junto al movimiento cooperativo, la Federación Universitaria Argentina, la Central de Trabajadores Argentinos, la Universidad Tecnológica Nacional y la Federación Agraria Argentina.
En ese devenir se destaca la participación activa en la creación del Frente Nacional contra la Pobreza, la Marcha Federal por la Educación Pública y el No al ALCA, además de la intensa acción de esclarecimiento y concientización frente a la «crisis con el campo», derivada de la resolución 125 en 2008.
Hoy, en medio de un ataque sistemático a la industria y las empresas nacionales, APYME se pronuncia firmemente por la necesidad de sancionar una ley de emergencia para el salvataje del conjunto del empresariado atacado por el modelo neoliberal y antiindustrial.
Las mipymes representan más del 90% de los establecimientos, tienen una indudable vinculación con los sectores medios de la población y afrontan las tensiones que se producen entre los intereses de la denominada burguesía nacional –ámbito en el que juegan las mipymes– y los grupos concentrados de la economía, en muchos casos extranjerizados. Por ello, APYME siempre contribuirá a confluir en un amplio movimiento social y político que propugne el anhelado avance social, en base a un programa común para el salvataje de la Nación.
