13 de junio de 2026

Tarde otoñal, más bien fría, aunque entre Tobías y Rebequita revientan los termómetros..
–Decime, Tobías de mi corazón partido, vos, ¿votarías por mí?
–Ay, Rebequita de mis almanaques… ¿Cómo es que me preguntás eso? ¿Cuántos lustros hace que te vengo eligiendo y reeligiendo una y otra vez como compañera de la vida, camarada de aventuras, desventuras y acupunturas? ¿Cuantas veces fuiste mi apasionada consigna, mi sudorosa militancia, mi fiel candidata, mi amante magistrada?
–No sé, Tobías, no ando por la vida haciendo números con mis afectos electorales. Simplemente quiero saber si en este 2027, vos me votarías.
–Sí, Rebequita de mis amores en tiempos de cólera; te votaría en las PASO, en la primera vuelta, y si el vigor me acompañase, también en la segunda.
–¿Ves, ves, ves? ¡Es lo que yo siempre digo, es lo que yo siempre digo!
–¿Qué es lo que vos siempre decís, Rebequita? ¿Que te adoro, que te idolatro, que te autopercibo en cada latido de mi ventrículo izquierdo, que me volvés loco de amor, que quiero ser tu compañero, tu mascota, tu therian?
–No, Tobías. ¡No voy a caer en las trampas de tu giro discursivo lacaniano, a mí no me engañás! Lo que yo digo, afirmo, confirmo y firmo es que ¡VOS-NO-ME-QUE-RÉS!
–Pero Rebequita, mujer inolvidable, ¿cómo afirmás semejante imperativo categórico? ¿En cuál conferencia de la escuela de Frankfurt pueden haberte introducido ese discurso identitario en las neuronas? ¿Qué comprobación socioestadística puede ubicarte en semejante categoría? O Para decirlo en criollo arcaico, ¿de dónde sacaste semejante bolazo?
–¿Ves, ves?, ¡ahora no solamente no me querés, sino que tampoco me creés! Cada vez que estoy con vos, voy perdiendo algún verbo, Tobías, por ahora van «querer» y «creer», mañana puede ser «reconocer», «saludar», «abrazar», «escuchar» y así hasta que te quedes con todo mi vocabulario.
–Pero no, Rebequita, yo te quiero.
–Y entonces, ¿cómo decís que votarías por mí en 2027? ¿A quién se le ocurre votar por una persona a la que quiere para que gobierne semejante bolonqui? ¿No te das cuenta de que el actual mandatario se está haciendo odiar cada día más, lo que aumenta el riesgo de que lo reelijan? ¿No leés las encuestas vos? ¡Si me votás y gano, no solamente la voy a pasar mal, sino que voy a ser la persona más odiada del país!
Tobías se quedó callado. Es que cualquier cosa que dijera, sería usada en su contra.
