23 de junio de 2026
El Gobierno modificó el Régimen de Importación de Líneas de Producción Usadas, facilitando el acceso a equipamiento y tecnologías industriales usadas e implementando nuevas exigencias, plazos y procedimientos. La reforma establece plazos cortos y precisos tanto para los administrados como para la administración pública. Se introducen las soluciones automáticas ante el silencio de la autoridad, lo que se puede dar si no hay pronunciamiento oficial tras seis meses del vencimiento para presentar la rendición de cuentas, considerando concluida la instancia y se podrán liberar automáticamente las garantías constituidas. El decreto redefine lo que se considera una línea de producción usada, extendiendo el beneficio a empresas con proyectos de mejora de competitividad aprobados que importen maquinaria para instalar plantas nuevas, ampliar capacidades existentes o modernizar procesos. Los bienes alcanzados por el régimen pagarán solo el 25% del arancel de importación; quedan exentos de la tasa de estadística (2%); y de la tasa de comprobación de destino (3%). Se incorporan líneas para generación de energía eléctrica y almacenes inteligentes y se amplía hasta 30 años la antigüedad admitida para bienes reconstruidos o actualizados. Se reduce del 30% al 10% el requisito de compra de bienes nacionales. Esta compra debe realizarse en un plazo máximo de un año tras la aprobación del proyecto.
