18 de agosto de 2026
El ministro de Justicia acelera el desembarco de candidatos del Gobierno en tribunales y acuerda con jueces y fiscales. Las designaciones alcanzan a Comodoro Py, el fuero laboral y juzgados de distintas provincias.

Ministro con iniciativa. Mahiques articula centenares de nombramientos en todo el país.
Foto: NA
El Gobierno de Javier Milei continúa con su avanzada sobre el Poder Judicial. Entre el miércoles y jueves pasados se trataron 28 pliegos judiciales en la Comisión de Acuerdos de la Cámara Alta. Es el paso previo para ser remitidos al recinto. Entre ese lote figuran dos pliegos clave para el presidente: los de los jueces Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi, quienes fueron propuestos por el Poder Ejecutivo para integrar la Cámara Federal porteña, la instancia revisora de Comodoro Py. Ambos, de recibir el visto bueno del Senado, tendrán en sus manos las causas políticas más sensibles, entre las que se destaca el caso $Libra.
Estas postulaciones forman parte de los 203 pliegos que la Casa Rosada remitió este año al Congreso, cifra que fue celebrada por el ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques, en quien Milei decidió «tercerizar» las relaciones con los jueces y fiscales. En estas candidaturas están expuestas las alianzas judiciales que tejió el Gobierno en el último tiempo. Hay gestos hacia la Corte, Comodoro Py y la corporación empresaria.
«Con 203 pliegos judiciales enviados al Senado, Milei es el presidente que más candidatos elevó al Senado para cubrir cargos judiciales en un año desde la creación del Consejo de la Magistratura en 1994. Un récord histórico», tuiteó Mahiques el 4 de agosto pasado. «Todavía queda mucho por hacer y no vamos a detenernos hasta avanzar en la cobertura de todas las vacantes posibles», agregó, dando cuenta que el «copamiento» continuará. No es para menos. Hay aún demasiadas vacantes, entre las que resaltan cuatro de la cúpula del Poder Judicial: hay dos sillones vacíos en la Corte y también lo están el del Procurador General de la Nación –el jefe de los fiscales, en el que el propio Mahiques está interesado– y el de la Defensoría Pública. Para este póker de cargos se requiere el visto bueno de los dos tercios de los votos en el Senado. Para los restantes solo mayoría simple.
El dato celebrado por Mahiques adquiere otro tenor si se lo compara con las dos gestiones anteriores. Por ejemplo, durante todo el Gobierno de Alberto Fernández se nombraron 131 jueces, según fuentes del Consejo de la Magistratura. A eso hay que sumar fiscales y defensores. En los cuatro años de Mauricio Macri los magistrados nombrados fueron 191. Entre ese total se destacan dos jueces de la Corte Suprema. En aquel momento, Mahiques era un alfil judicial del macrismo.
El actual ministro –ahora reconvertido en libertario– por el momento festejó el envío de los pliegos al Senado este año, que es el primero de su gestión. Hasta el momento no todas fueron designaciones. Pero a juzgar por el marco de alianzas que tejió el ministro no falta mucho para que todas ellas se transformen en nombramientos.

Senado. La Comisión de Acuerdos sesionó el 12 y el 13 de agosto y aprobó 28 pliegos.
Foto: Juan Carlos Cárdenas / Comunicación Institucional Senado
Gestos familiares
De los 203 pliegos de jueces, fiscales y defensores públicos enviados desde el Ejecutivo al Senado muchos ya fueron aprobados en la Cámara Alta y se convirtieron en designaciones oficiales con el correspondiente decreto de nombramiento publicado en el Boletín Oficial.
Uno de los flamantes jueces es Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte y el Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti. El hijo del supremo fue nombrado el 12 de junio como juez del Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe. Toda una señal del jefe de Estado hacia quien preside el máximo tribunal del país.
También hubo gestos para Comodoro Py. Por ejemplo, el 15 de julio pasado Milei designó como jueza federal de Hurlingham a Ana Juan, la esposa del magistrado Marcelo Martínez de Giorgi, quien tiene a su cargo la causa $Libra que tanto preocupa al presidente. Entre la aprobación del pliego en el Senado y la publicación del decreto de nombramiento, Martínez de Giorgi le dio un duro golpe a la acusación de $Libra al desplazar a los querellantes que tenía la causa. Ese apartamiento, que dejó solo al fiscal Eduardo Taiano como acusador, será revisado en la Cámara Federal porteña. Uno de los que intervendrá en la revisión es Bertuzzi, propuesto por Milei para continuar en el tribunal al que llegó de forma irregular durante el macrismo. Si el Senado aprueba su pliego, Bertuzzi quedará firme en el cargo en el que hoy está de manera «pasajera».
Milei nombró en el juzgado federal Nº 2 de Lomas de Zamora a Juan Tomás Rodríguez Ponte, histórico secretario del juez Ariel Lijo. En ese despacho tramita la causa en que se investiga a Martín Insaurralde y a Jesica Cirio, que tiene alto impacto mediático.
La secretaria del juez Julián Ercolini, María Julia Sosa, es otra de las que logró un ascenso con Milei. Su pliego para ser jueza del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de La Plata fue aprobado en junio en el Senado.
En esta andanada de designaciones aparecen las postulaciones para la sala I de la Cámara Federal porteña de Yadarola y el mentado Bertuzzi, dos jueces muy conocidos por Mahiques. Son los candidatos del Gobierno para reemplazar a dos jueces que Macri nombró por traslado en el tribunal revisor de Comodoro Py y la Corte ordenó reemplazar en un fallo de 2020: Leopoldo Bruglia y el propio Bertuzzi.
Yadarola es hoy juez en lo penal económico y fue parte del escandaloso viaje a Lago Escondido del que también participó Mahiques, quien lo propuso para camarista. Bertuzzi logró concursar para el mismo puesto que hoy ostenta de forma irregular. Si el Senado aprueba los pliegos de ambos, lo que se espera que suceda en los próximos días, podrán intervenir en el caso $Libra de inmediato.
Reconversión
El Gobierno también avanzó en la Cámara del Trabajo, con el nombramiento de cinco camaristas a lo que sumó la extensión en el cargo por cinco años más del magistrado Víctor Pesino, quien aprobó la reforma laboral. Pesino fue premiado el 21 de julio pasado, 24 horas después de su voto a favor de la legislación impulsada por Milei. Sin esa extensión debía dejar el cargo porque cumplía 75 años, la edad límite para jubilarse.
El 22 de julio, es decir, al día siguiente del «affaire Pesino», el Ejecutivo nombró a los otros cinco jueces que se sumarán a la Cámara Laboral. Casi todos de perfil antiobrero. Por ejemplo, Diego Manauta llegó a la sala V. Es un abogado con trayectoria académica que se desempeñó como asesor para el Grupo Techint y como socio en el estudio legal de Julián de Diego, del que se nutrieron en el oficialismo para la redacción de la reforma laboral. Se trata de un letrado que publicó columnas de opinión en medios donde publicitaba los límites del derecho de huelga. Otra de las juezas que llegó a la Cámara Laboral es Marina Edith Pisacco, quien estaba en el juzgado del Trabajo número 33 por decisión de Macri y es la esposa del periodista de TN y Radio Mitre, Adrián Ventura. Los otros tres nuevos camaristas son: Claudio Fabián Loguarro, María Claudia Jueguen y Diego Tula.
A esta avanzada se suman muchos nombramientos de jueces y fiscales del Interior, lo que fue interpretado en tribunales como un claro gesto hacia los gobernadores, que son parte de negociaciones más amplias. Por ejemplo, hubo designaciones en tribunales orales federales de Tucumán y Posadas (Misiones); en la Justicia federal de San Juan y en fiscalías de Corrientes, Chaco, Mendoza, entre otras jurisdicciones.
Esta distribución de cargos «por sector» expone cómo es la reconversión de los tribunales que impulsan Milei y Mahiques.
